Navegando por
Etiqueta: educación

Los autistas, la vida y el mundo. Por Francesc Vilà

Los autistas, la vida y el mundo. Por Francesc Vilà

Brick Artist
Lego Globe – Nathan Sawaya

Estos tiempos, los tiempos que corren, han puesto de moda la palabra autismo. Para algunos se trata de la urgencia de clasificar y agrupar fragilidades diversas de la primera infancia, para otros de adjetivar algunos estilos de vida de la sociedad contemporánea.

Son dos focos de luz potentes que resaltan creencias. La primera apunta a que la atención temprana puede minimizar las discapacidades presentes y futuras de esta mentalidad. La segunda acepción hace resonar con vehemencia algunas novedades y desarreglos ultramodernos de la civilización.

Es cierto que la acción de entidades de familiares de niños autistas, de sociedades científicas, asociaciones profesionales y de departamentos universitarios insiste en la clasificación y atención universal temprana. Como también es muy frecuente comprobar como los mass media adjetivan comportamientos de la civilización como autistas.

Pero tanta luz deslumbra. Produce algunas sombras y agujeros negros. Tanto el Plan Estratégico Nacional, las guías clínicas, como las actuaciones de los departamentos de educación carecen de dudas sobre review la bondad de la detección y la atención tempranas. Hay menos voces que recuerden como la detección y la atención debe contar con el consentimiento del niño o de la niña y el acuerdo de sus familiares.

Hay razones de peso para subrayar el consentimiento del niño y el acuerdo de la familia. No existe el niño o niña autista tipo. Prueba de ello es el acuerdo entre especialistas de agruparlos en un gran conjunto de nueva generación, o en una marca nueva, el trastorno del espectro autista. Una clasificación poco afín a la idea de síndrome de antaño. Hay niños y niñas que viven esa mentalidad, con necesidades y vidas diferentes. Como, también, hay padres y madres que quieren a su manera por ellos y por su futuro.

Y por otro lado el futuro es una palabra de peso. Muchos, padres, educadores, sanitarios, imaginan el futuro. Pero luego el futuro se escapa de las manos como una anguila.

Si atendemos a las recomendaciones del European Mental Health 2020 no solo debe ser la persona y su familia quienes principalmente tomen las decisiones sobre la vida, la educación, la ocupación y la residencia. También se trata de facilitar una cualidad de vida digna a lo largo de los ciclos vitales.

El foco de luz potente de la primera infancia mengua con el paso de los años y pocos, muy pocos, se ocupan del tiempo de la pubertad y de las novedades que ello implica.

La vida de las personas con mentalidad autista como jóvenes, como adultos, en edades avanzadas… merecen atención. El mundo del autista varia  con la edad. Nos permite saber de las consecuencias de lo que se hace y se deja de hacer con ellos y por ellos en las edades de la vida.

 

Respuestas singulares al Manifiesto de Minerva. María Jesús San Juan.

Respuestas singulares al Manifiesto de Minerva. María Jesús San Juan.

minerva-neptune-halleDECLARACIÓN EN RESPUESTA A LA CAMPAÑA DE LA ASSOCIACIÓ APRENEM.” PRÁCTICAS OBSOLETAS EN  LA ATENCIÓN PÚBLICA DEL AUTISMO EN CATALUÑA.” EN CHANGE.ORG.

Me sumo a las declaraciones del llamado Manifiesto de Minerva, coincidiendo plenamente con sus autores.

No pertenezco a la comunidad de Cataluña, pertenezco a una comunidad mayor: la de padres preocupados por el recorrido de hijos autistas.

Cuando leí las declaraciones de la asociación Aprenem en referencia a la atención pública del autismo, me quedé sobrecogida.

La verdad es que no imaginaba tendencias tan radicales y posturas tan negadas al debate, máxime cuando asistimos cada día al ensalzamiento de la pluralidad y la diferencia. Elementos, éstos últimos, que yo siempre he valorado al alza. Y aún me sorprendió más que vinieran desde Cataluña. Me preguntaba cómo podía ser si Cataluña es vanguardia, es mezcla, es identidad, es respeto a manifestar cada opinión con pleno derecho.

¿Con qué fuerza un padre puede imponer a otro, la manera de acompañar a su hijo?

¿La fuerza moral?  Imposible. La moralidad de cada ser humano es subjetiva a su entorno, a su cultura, a su contexto, sus circunstancias religiosas y a su andadura vital.

Desde Aristóteles hasta nuestros días, se muestra un glosario de razonamientos  y nunca se le ha ocurrido a nadie dejar la cátedra de filosofía reducida a un pensamiento único.  Al revés, se intenta formar a las nuevas generaciones en la diversidad de pensamiento para alcanzar la formación de criterio.

¿La fuerza científica?  Imposible.  No existe en la actualidad ningún estudio que avale sin fisuras la génesis del autismo.

Las industrias farmacéuticas estarían enfervorecidas, sacando sus calculadoras (más de lo que ya están) habiendo encontrado el “Eureka del autismo”. Con la progresión con que están apareciendo los diagnósticos de autismo en la actualidad, el campo quedaría perfectamente abonado para la recogida de mútiples fármacos milagrosos.

La forma de entender el autismo es tan diferente según la  enfoquemos  desde el psicoanálisis o el conductivismo,  que no da lugar ni a la comparación. Esa sería una de las razones por las que deberían de coexistir.

Es incluso posible que durante su camino, la persona autista necesite de ambas; y las familias y las instituciones estamos obligados a facilitarles todas aquellas herramientas que les permitan sostenerse en el mundo.  (Léanse los argumentos de autistas  que han dado testimonios reveladores sobre el tema: Donna Williams,  Josef Schovanec, Temple Grandin).

Lo que el psicoanálisis aporta al tratamiento del autismo es la convicción de que detrás de la persona autista hay un SUJETO, un SER HUMANO CON IDENTIDAD PROPIA. No digan que son prácticas obsoletas ¿Cómo va a estar obsoleta la DIGNIDAD humana?  No me obliguen a adiestrar a mi hijo con la excusa de la incorporación social,  déjenlo que forme parte de la sociedad como miembro de pleno derecho, porque de hecho, LO ES.

Déjenme que les cuente….;  hace unos años vi por televisión un reportaje que hablaba y alababa los beneficios de reeducar a un niño autista. El niño asistía a unas sesiones de musicoterapia (eso decía la voz en off, así que lo creí). Una terapeuta  (volví a creer a la voz en off) punteaba unos sonidos en una guitarra una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez… al final, el niño emitió algunos sonidos y la terapeuta muy complacida y sonriente lo felicitó con un azucarillo.

Todavía me invade la misma pena y la misma lágrima al recordarlo,  que el día en que lo ví por primera vez.

Todos los padres tenemos derecho a elegir.

Los padres del “niño de la guitarra” optaron por lo que consideraron que era lo mejor para su hijo, con la autoridad que da el amor incondicional de un padre por su hijo. Por eso, yo también quiero tener el mismo derecho: LA OPCIÓN DE ELEGIR, porque a mí también me legitima la misma autoridad.

Fmdo.  Una mamá.

(Para adherirse al Manifiesto de Minerva, rellene el formulario)

Nombre (obligatorio)

Apellidos (obligatorio)

NIF

Correo electrónico (obligatorio)

Profesión-Oficio-Afinidad (obligatorio)

Lo que dice Carlos David Illescas sobre el tema del Foro.

Lo que dice Carlos David Illescas sobre el tema del Foro.

Carlos David Illescas está diagnosticado de Síndrome de Asperger. Le esperamos en el Foro para entrevistarle sobre su experiencia en relacion a la educación.

Homenaje a la Minería. (De la autoría de Carlos Illescas)

En la actualidad, la enseñanza y la educación no constituyen un derecho, sino una obligación. Los planes de estudios en occidente, y en concreto en España están equivocados. Se intimida a la gente con suspender si no llegan a un determinado nivel de conocimientos. La finalidad es hacer a la gente sumisa, con una escasa creatividad y visión poco crítica del mundo. La educación y la enseñanza, más que un derecho, se han convertido desde siempre en una obligación y un deber que intimida o atemoriza a la comunidad estudiantil. En la mayoría de los casos lo único que logra es amargar, entristecer y enfadar a la gente, incluyendo a los padres de los alumnos.

Hay que tratar de ir concienciando a la sociedad de las posibilidades que tiene la mayoría de la gente a la hora de aportar algo interesante a este mundo. La finalidad de la vida es la misma vida y el ser feliz. Para ello, las personas han de estar contentas con sus estudios o con su trabajo y sentirse realizadas. Eso es lo ideal y lo que hay que perseguir.

Por desgracia, la gran parte de la población, esto aún no lo comprende o no lo ve así. Otros muchos no quieren o tienen miedo de revelarse ante lo establecido. Lo que si entienden muchos, es que como uno no sirva para un determinado trabajo o unos estudios concretos, mal asunto. Para poder desempeñar uno bien su función, ha de estar mínimamente a gusto con la labor que realiza. En esta sociedad, la mayoría de la gente no se siente para nada satisfecha con su trabajo o con lo que han estudiado.

Aunque han sufrido una cierta transformación, los planes de estudios están diseñados para obligar a los alumnos a estudiar, en muchos de los casos materias áridas, sin una clara utilidad de cara a la vida diaria. Esto es así incluso en la propia Universidad. Asimismo, carecen, por lo general, de contenidos que contribuyan a crear una sociedad con espíritu crítico. Tampoco se favorecen las habilidades creativas; y, por supuesto, falta desarrollar los valores humanos, como la solidaridad, el compañerismo o la ética. En muchos casos incluso se trata de contenidos obsoletos y sin ninguna proyección real. No existe apenas una voluntad de cambio, que lleven a la creación de unos planes de estudios basados en un aprendizaje mucho más racional, que contribuya a hacer una sociedad mejor; sino más bien todo lo contrario, crear un ambiente muy competitivo, insolidario e individualista entre los alumnos y el conjunto de la sociedad. Como consecuencia de ello, nos encontramos con personas que se han esforzado y estudiado mucho y que luego no encuentran trabajo o no tienen una ocupación acorde con el nivel de estudios que han realizado. Se trata, por tanto, de personas frustradas. Y, por otra parte, vemos que hay un amplio sector de la población que se siente fracasada por no haber podido superar los estudios; generalmente, por falta de comprensión de las materias que se imparten; o bien por no haber podido responder a las excesivas exigencias por parte del profesorado.

Ante esta situación de sometimiento, en el que además se atemoriza a los alumnos con suspender y no encontrar un puesto de trabajo en caso de no superar los estudios, hay que revelarse y mostrar nuestro hartazgo. Si queremos una sociedad mejor, donde primen otros valores de carácter más humano, de respeto al medio ambiente, basados en la solidaridad y el respeto, se requiere un cambio inminente. Si tenemos en cuenta la actual situación de guerra económica de carácter indefinido, y que no podemos calificar de crisis económica bajo ningún concepto, la situación se agrava. La carencia de empleos o la enorme precariedad de muchos de ellos, donde suele estar además infravalorado el nivel de conocimientos y los salarios genera cabrero y frustración. ¿Y, entonces, tanto esfuerzo para qué?

El mercado laboral está sometido a los dictámenes de un capitalismo salvaje de carácter especulativo, donde los que poseen el dinero quieren, de alguna manera, que los trabajadores o los pequeños empresarios, trabajen por muy poco dinero o incluso gratis. Un buen ejemplo son las prácticas en empresas incluso sin remuneración alguna en muchos de los casos. Ya no se especula solo con la vivienda, sino con todo aquello que es necesario para poder vivir. La alimentación es otro ejemplo y la culpa vuelve a ser de los especuladores y los intermediarios. Cada vez son más las personas y las familias que tienen enormes dificultades y problemas para poder subsistir.

Estamos en un sistema económico basado en la especulación, donde la economía real tiene cada vez menos importancia. Actividades que siempre han tenido un papel considerable y de las que podían vivir muchas personas han ido desapareciendo. Éste puede ser el caso de la artesanía o de la producción manufacturera que existía en nuestro país. La deslocalización de estas actividades o incluso su desaparición se debe al capitalismo especulativo, motivado a su vez por el afán de lucro desmedido de los que suelen tener el dinero y los medios de producción.

Se produce allí donde la mano de obra es mucho más barata o bien se ha ido reemplazando todo aquello que suponía una ingente cantidad de mano de obra por maquinaria o la robotización. Incluso las cajas de los supermercados se han informatizado, eliminando puestos de trabajo. La mecanización debería haber estado al servicio de la sociedad, reduciendo horas de trabajo y contribuyendo a un mayor tiempo libre. Sin embargo, no ha sido así. Los que tienen la suerte o la desgracia de tener un empleo, suelen trabajar mucho más por mucho menos dinero. Y muchos de los que no tienen un puesto de trabajo, posiblemente jamás lo encuentren. Entonces ¿para qué tanto estudiar materias tan dificultosas de retener y que luego además se olvidan? El saber ocupa lugar y mucho. Ocupa espacio físico bien en las estanterías, bien en la mente humana, bien el disco duro de un ordenador que también vale dinero. Y supone además un considerable gasto del presupuesto familiar en libros o material didáctico. También ocupa mucho tiempo la memorización y el aprendizaje. Es necesario, por tanto, priorizar los contenidos. No debemos de olvidar que los estudios son solo una parte de la vida. Es importante aprender a cocinar, a comer de forma saludable y respetando en lo posible el medio ambiente, reduciendo, por ejemplo, el consumo de carne.

También es fundamental dedicar una hora diaria a realizar ejercicio físico como correr o nadar, a lo que hay que sumar el tiempo de desplazamiento hasta la piscina, el gimnasio, el parque o la pista de atletismo. Lo ideal es tratar de realizar deporte en compañía de otras personas, pues contribuye a socializar a las personas y mejora las relaciones interpersonales, con los demás compañeros o el entrenador. La actividad deportiva mejora el rendimiento escolar, favorece la retención de conocimientos y contribuye al desarrollo del cuerpo y el organismo.

La memorización por tanto, ocupa tiempo. Y muchos profesores creen que su asignatura es lo más importante en este mundo. Pero la realidad es demoledora. No hay lugar para retenerlo todo y sí hay lugar para el olvido. Los conocimientos meramente memorísticos no tienen ningún sentido. La curva logarítmica del olvido es una realidad. Los temarios meramente memorísticos se van olvidando gradualmente a las pocas horas de haberlos memorizado y a las pocas semanas o incluso días de haber realizado un examen ya no queda nada en la mente. Los planes de estudio deberían basarse en la compresión de conceptos en lugar de la memorización de contenidos que no se prestan a ningún tipo de razonamiento. Un concepto bien aprendido jamás se olvidará y tienen mucha más utilidad que los contenidos meramente memorísticos. Tampoco hay que eliminar por completo los contenidos memorísticos, pero sí reducirlos a su mínima expresión y valorar cuáles son los realmente útiles o necesarios para la vida.

Nadie debe ser excluido del sistema de enseñanza. Cada uno ha de ir descubriendo diariamente sus inquietudes e intereses. El profesorado debe ser consciente y ha de estar informado de lo que quiere o pretende cada alumno en su vida. Solo de esta manera es como se puede lograr satisfacer las necesidades individuales de cada estudiante. Es fundamental que cada uno se vaya formando acorde a sus posibilidades, necesidades e inquietudes.

Repetir un curso es algo que no conduce a nada. Lo único que genera es miedo, nerviosismo, acritud y enfado en los alumnos. Lo que hay que hacer es ir reconduciendo a cada uno en base a sus habilidades, destrezas y valías. No se trata en absoluto de que la gente no se prepare, sino de todo lo contrario. Todos queremos buenos profesionales, capaces de atender a nuestras necesidades. Pero para ello hay que procurar que la gente no esté sometida al miedo y al temor al fracaso. Hay que tratar de satisfacer la vocación de cada uno. Sin encontrar o desarrollar las aptitudes personales de los individuos, difícilmente habrá buenos profesionales.

Por otra parte, es fundamental, tal y como aconsejan los expertos, comenzar las clases a las 10 de la mañana y no antes. Durante el proceso del desarrollo de las personas, durante la infancia y la adolescencia es desaconsejable según los últimos estudios madrugar. Esto afecta negativamente al desarrollo del cerebro, especialmente durante la infancia y la adolescencia. Tampoco es conveniente que existan tantas horas de clase. Lo ideal sería unas tres o cuatro horas diarias. Cinco o seis horas es una auténtica barbaridad.  Lo único que se consigue con tantas horas de clase e impartiendo temarios tan extensos es agobiar al alumnado y generarles ansiedad. Yo mismo he podido comprobar el abusivo, excesivo y completamente desmesurado nivel de exigencia en los estudios obligatorios; superiores en exigencia a los de la propia Universidad en muchos casos y sin ningún interés de cara a trabajar o de cara a la propia vida. No nos engañemos. Todas las horas de clase no son para dar apuntes, sino que se han de proyectar películas o documentales. Muchas veces es más importante lo que se ve que lo que se lee y trata de memorizar o aprender sobre un papel. Tampoco se debe tratar de rellenar horas de clase por el hecho de ocuparlas en algo. Muchas veces es mejor desarrollar una actividad de carácter alternativo y creativo, como pueden ser las manualidades. Con la materialización de ideas se despierta la imaginación de las personas y se desarrollan otras áreas del cerebro.

Es importante, no obstante, tratar de lograr que los alumnos tengan una visión amplia del mundo que les rodea. Para ello debe haber unos conocimientos mínimos exigibles. En este sentido, cabe reseñar la enseñanza de nuestra propia lengua, en qué consiste y como debemos redactar y expresarnos. La gramática es, por tanto, un pilar importante, así como la conjugación de las formas verbales. No digamos la ortografía.

El aprendizaje de un segundo idioma es algo muy necesario. El inglés es el esperanto del mundo actual y muy importante para comunicarnos y compartir ideas en un mundo globalizado.

Las matemáticas son necesarias, pero más bien a nivel de operaciones elementales, así como de unas nociones sobre geometría a nivel de comprensión de distancias y áreas medibles. Lo mismo puede decirse de la necesidad de conocer los principios básicos de la estadística y de sus representaciones gráficas. Los demás conocimientos deben ser solo opcionales para aquellas personas que decidan realizar estudios específicos. De hecho en los planes de estudio se contempla esta cuestión, pero se exige casi siempre muy por encima de lo necesario. Es así como estamos contribuyendo a generar una sociedad repleta de individuos frustrados o fracasados.

El cuerpo humano se debe enseñar, pero generando curiosidad en el alumnado. En este sentido, la práctica de actividades deportivas es importante. Y debe ser un modo de autoconocimiento de carácter no impositivo, sino más bien una familiarización. Para lo demás siempre están los estudios especializados que cada uno quiera seguir.

Unos conocimientos básicos de economía y política económica en los planes de estudios obligatorios son fundamentales, ya que en el mundo en que vivimos la economía rige nuestras vidas. Esto debe incluir unas nociones de política económica.

El conocimiento de nuestro planeta: como pueden ser las principales áreas climáticas, de las características generales de las principales áreas geográficas y continentes de nuestra superficie terrestre y los océanos es algo importante. Debemos conocer y saber donde vivimos. La realización de algunas excursiones al año para conocer el entorno más cercano es importante. Y la proyección de documentales también lo es. La geografía descriptiva tanto de nuestro entorno más inmediato, como de nuestro planeta es importante, pero nunca se debe agobiar al alumnado. El conocimiento de nuestro medio ambiente y de nuestros recursos naturales debe ser algo prioritario para que la gente pueda contribuir a su conservación y a su utilización racional.

Una de las mayores estafas que ha traído consigo la actual guerra económica ha sido la creación de falsas expectativas en la gente. Tal vez lo más triste de todo haya sido hacer creer a la gente que el sector medioambiental tendría un gran futuro y ha sido un auténtico engaño, a pesar de estar socavando nuestro actual sistema económico las bases que sustentan la vida en nuestro planeta.

Otra cuestión ha sido el referente a la creación digital. Se ha señalado frecuentemente que el diseño gráfico publicitario o el aplicado a la geografía y al medio ambiente, a través del uso de las nuevas tecnologías, tendría siempre una salida nada despreciable de cara al mercado laboral. Algo totalmente falso. La artesanía digital, que es a lo que me dedico, ha sido tratada como cualquier otro sector productivo. Aunque está todo por hacer, y las innovaciones o creaciones de carácter científico artístico son prácticamente infinitas, nunca ha vuelto a haber dinero disponible para pagar la mano de obra y en muchos casos ni tan siquiera ha habido recursos económicos disponibles para imprimir las láminas. Y se trata algo que despierta un gran interés entre amplios sectores sociales, como la Universidad de Granada, determinadas Diputaciones Provinciales, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Comité Olímpico Español, o la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada, etc. La crisis económica, o mejor llamada guerra económica, ha sido la excusa perfecta para justificar en casi todos los casos la ausencia. Lo mismo que en la ciencia o en la cultura, se está perdiendo la posibilidad de manera definitiva de llevar a cabo proyectos o de desarrollar ideas. Las personas no viviremos eternamente a la espera de que finalice esta situación de guerra económica. Consiguientemente, muchos se han tenido que marchar del país o se han dejado de realizar investigaciones o proyectos.

Hay que procurar que cada persona desarrolle sus habilidades y sus facetas creativas, dentro siempre de sus posibilidades. Cada uno hasta donde sea capaz de llegar, sin agobiar ni, por supuesto, asustar a nadie. No debemos discriminar a nadie porque no sean capaces de hacer una determinada cosa. Mucho menos debemos obligar a que la gente tenga que estudiar cosas que no encuentren útiles o necesarias para su vida, si piensan así después de haberles tratado de convencer de todo lo contrario. Y clase de actividades deportivas pasa exactamente lo mismo. No se puede obligar o forzar a que la gente practique un determinado deporte si no les gusta o no tienen habilidades. Siempre se trata de motivar y de ver las potencialidades de cada persona.

En conclusión, todo ha de estar enfocado desde un punto de vista de la utilidad de dichos contenidos. Y lo más importante, los estudios han de estar lo más adaptados posible a las necesidades de cada alumno, estableciendo para ello un modelo de enseñanza capaz de llegar a satisfacer las inquietudes y habilidades de cada persona. Solo así evitaremos la aparición de muchos sentimientos de frustración y fracaso, aspectos que ponen en peligro la paz social y la concordia entre los seres humanos. Aspecto este último que se ha acrecentado con la nefasta situación económica.

 

CARLOS                                
A Carlos Illescas, hijo 

Tu nombre evoca amistad,
dedicación, y lealtad;
amigo entre los amigos,
de profesión solo dar.

Como persona, no hay más,

en ofrecer y sentir,
por ser tan generoso,
por estar siempre ahí.

Amigo de tus amigos,

artista y compositor,
creador de bellas imágenes,
de momentos y de eventos. 

Como artista-narrador, 
cuentas cuentos con colores,
narras a través de mil fotos,
con bellas composiciones. 

El deporte es para ti
el objeto de tu arte,
no en vano es el símbolo,
del que trabaja y comparte.

Tu constancia es un ejemplo
para el artista creador,
para los que nos inspiramos,
buscando una solución.

Pues en el mundo del arte

cuando las musas se callan,
hay que frotar el pedernal
para que prenda la llama.

!No cambies, amigo Carlos,
sé siempre un chico cabal,
cultiva  algo tan apreciado
como es la buena amistad!

Por lo dicho anteriormente,   
me siento un privilegiado
por estar entre tus amigos,
soy así, afortunado. 

Antonio González Padilla 

Carles Campuzano ha confirmado su participación en el foro sobre autismo y educación

Carles Campuzano ha confirmado su participación en el foro sobre autismo y educación

image

Carles Campuzano es Diputado por Convergència en el Congreso de los Diputados

ENTREVISTA a Elizabeth Escayola

ENTREVISTA a Elizabeth Escayola

IMG_5857Elizabeth Escayola es psicoanalista en Barcelona, miembro de la Escuela lacaniana de psicoanálisis y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.

 

PREGUNTA: Como directora del foro de 2010, “Lo que la evaluación silencia. Un caso urgente: el autismo”, que organizamos desde la Escuela lacaniana de psicoanálisis, ¿Cuál ha sido el rédito que este foro ha dejado para ti?

 

RESPUESTA: La iniciativa de aquel foro surgió a raíz de una intervención en el Parlament de Catalunya en la que se planteaba que todos los niños autistas tenían que ser tratados de una única manera, con reeducación. Y se había redactado ya un texto que se aprobaría en el Senado. Por un lado eso vulneraba la libre elección de los padres al tratamiento para sus hijos y, en segundo lugar, desde la perspectiva del psicoanálisis lacaniano, en la que yo me ubico, eso parecía más grave para los chicos con autismo y sus familias.

Hay dos cuestiones claras, para mí. Una es que la persona autista aprende, pero siempre y cuando quien esté a su lado lo acompañe un paso por detrás de ella. El autista indica muy bien lo que le interesa y es a partir de eso que le interesa como puede aprender. Y la otra: el semejante es siempre para ellos intrusivo. Y lo que reciben del otro es siempre impositivo, pues no pueden hacerlo suyo. Así, van probando e investigando sobre  lo que les rodea. Tú puedes guiarles pero siempre un paso atrás. Por eso, me gusta especialmente esa frase que Donna Williams escribió: Necesito un guía que me siga.

Algunos de ellos localizan un punto de interés, un objeto principal, podríamos decir, y a partir de este punto de interés pueden realmente investigar el resto del mundo. Si a un niño le interesan las motos, pongamos por caso, con las motos puedes llegar a hablar de geografía; si le interesa la música, con ellas puede ir a las matemáticas, a los diferentes músicos, al lugar donde vivieron, etc. He conocido niños con objetos muy distintos: la luz, los dibujos animados, las motos, los animales, la música, etc. Y como todo está interconectado. A partir de esos objetos, como si fueran una pinza pueden acceder a múltiples conocimientos, siendo ese objeto su principal interés.

Pues bien, en el momento en que nos planteamos organizar el foro del 2010, todo esto estaba puesto en cuestión. Basar el tratamiento en la reeducación es no contemplar el proceso subjetivo de cada niño. Hay que decir que el psicoanálisis lacaniano es en estos momentos el único en aportar una teoría sobre el sujeto. En cualquiera de nosotros hay una parte visible de quiénes somos, nuestras conductas, etc. Pero hay otra que no lo es y que, por tanto, no se puede medir. No se puede medir el amor, no se puede medir la mirada, no se puede medir la rabia. Sí se puede medir cuántas veces te han mirado pero no qué tipo de mirada era.

La práctica de la evaluación había entrado en aquel momento en el campo de la salud mental –ya lo había hecho en las empresas- y le tocaba al colectivo de autistas. Medir las veces que un niño mira o responde a su nombre, o que dice hola o adiós, nos pareció que era tomarlo como una máquina.

En este contexto, organizamos el Foro, impulsados por Judith Miller y promovido por la Escuela lacaniana de psicoanálisis.

PREGUNTA: Una parte importante de tu práctica, la has llevado a cabo en el Centro de día y la Unidad médico-educativa L’Alba, en Barcelona, con niños con autismo y psicosis. ¿Qué te ha aportado esta experiencia?

RESPUESTA: Los autistas me han enseñado mucho durante los casi veinte años que he trabajado allí. Me acabo de jubilar de mi práctica en la pública aunque continúo de manera privada. Lo más valioso de lo que he aprendido de los autistas es lo que son para ellos las palabras.

La diferencia entre la psicosis y el autismo es que los sujetos autistas tienen una relación al lenguaje diferente, incluso en aquellos que se diagnostican como  Síndrome de Asperger. En el autismo, ellos aprenden mirando, por ejemplo, un dibujo animado y repitiendo una y otra vez la misma secuencia. Algunos profesionales llaman a esto obsesión, otros tic o manía a erradicar. Pero es su modo de acceder a las palabras, como si fueran bloques que no pueden moverse. Para ellos no es posible tomar lo que han escuchado y organizarlo de otra manera para explicarlo. Ellos lo toman exactamente igual o no lo explican. Con lo cual, esta forma de proceder no es una manía sino que es su manera de aprender.

De prender del afuera, tendríamos que decir. Incorporan las palabras como piezas indisolubles de su significado y, poco a poco, acceden a usarlas para distintas cosas aunque no sean exactas (a distintas mesas por ejemplo aunque en un principio hayan sólo prendido que la palabra mesa nombra una única mesa con una única forma y color). Y para poderlos entender e iniciar una conversación con ellos es fundamental conocer de qué mundo particular toman ellos las palabras. Y qué objeto de nuestro mundo les es relevante.

Conocí a un niño que me decía mañana es mi cumpleaños y vendrá un mago – era el mes de noviembre. Encontré que su cumpleaños era en realidad febrero. No era verdad entonces, pero no podía quedarme con eso y decirle: Esto no es verdad. Me pregunté desde dónde me hablaba. Estaba interesado en aquel momento en la serie de dibujos animados Peppa Pig. Descubrí que, evidentemente, había un cumpleaños y un mago. En vez de decirle que se estaba equivocando y que su cumpleaños era tal día, le pregunté: ¿Querrías que a tu fiesta de cumpleaños viniera un mago? – me respondió muy decidido. Ese era una palabra dirigida a mí desde su propia decisión. Ese se salía del contexto de la pura repetición. Ese tipo de enunciados los dicen muy pocas veces. Es un hablar muy íntimo. De ese hablar se protegen mucho pero acceden a ello si se les escucha y se les da la libertad de elegir si quieren hacerlo. Para ellos el hablar por hablar, el hablar social, no les interesa. Así descubrí de dónde venía ese primer enunciado de la fiesta y el mago, me permitió iniciar un diálogo sobre él. Entender esto es entrar en un mundo muy diferente al nuestro. Y, como en todo diálogo, o entiendes desde dónde habla el otro o no puedes responder.

Una vez un niño me dijo: Me cuestan las matemáticas. Yo le pregunté: ¿Y? Y él me dijo: ¿Más quieres que te diga? Esa confesión era absolutamente intima, venía de su subjetividad más auténtica. Por eso mi pregunta le sorprendió. Yo me lo explicaba como si viene una amiga y me dice: Estoy embarazada,  y yo le dijera ¿Y?

Por otro lado hubo un momento, hace 17 años en que se nos ofreció la posibilidad de introducir en el centro del sistema alternativo y aumentativo de lenguaje. Dudé en aceptarlo. Pero lo hicimos. Ahora bien, ese sistema que consta de signos (como los de la comunidad sorda pero con la diferencia que se usan junto con la palabra oral y con la misma estructura del lenguaje oral. Además se usan fotos e iconos. La diferencia de cómo en un principio se nos enseño y cómo lo venimos utilizando radica en algo fundamental. No es un lenguaje que enseñamos sino que ofrecemos. Es decir no partimos de que hoy vamos a enseñar una palabra determinada en función de lo que nos dicen los padres que les gusta o nosotros lo vemos, sea ésta la de una comida o bebida o objeto preferid, y les daremos los refuerzos correspondiente.  No lo hacemos así. Nosotros tenemos en cuenta la subjetividad del niño. En qué momento está, con quien está entonces y qué hace en ese instante. Es así como se le ofrece la palabra signada; de la misma forma que ofrecemos las palabras orales a nuestros pequeños. Hemos comprobado que esas palabras-signo, signos que marcan el cuerpo, las toman con bastante facilidad. Nuestra hipótesis es que esa imagen, ese signo, vela la voz, la voz queda en segundo término: esa voz de la que ellos necesitan protegerse por inasible, por arbitraria por conllevar siempre algo distinto, algo que viene marcado por el tono, el timbre, la intensidad, la modulación: Eso es lo que viene marcado por lo subjetivo de quién habla. Depende no sólo de su timbre sino de su intención en el decir de su estado en aquel momento etc… Esa arbitrariedad propia de lo subjetivo les causa  desconcierto. El rumor de la lengua les espanta, les molesta. Por eso se tapan los oídos.

Hemos visto que los niños toman esos signos y poco a poco, la mayoría suelta la  voz y accede a la palabra oral y ya no usan los signos ni se refieren a los iconos.  Sólo en el caso de alguna regresión vuelven a ellos para abandonarlos de nuevo cuando se recuperan.

Las palabras que usan, más allá de las obligadas por educación (saludos despedidas, pedir) son las que tienen relación directa con sus intereses. A ellos el hablar social no les interesa demasiado. En el caso de los niños, llamados por Maleval verbosos, esos niños que hablan sin parar, como en el caso del niño del cumpleaños con mago, él repetía constantemente diálogos de personajes de películas. Pero hablar desde él sigue el mismo patrón: de lo íntimo: poco. Como todos, de hecho

PREGUNTA: ¿Podrías explicarnos algún otro ejemplo de tu práctica en el Centre L’Alba?

RESPUESTA: Recuerdo bien un niño que asistía al centro. Su interés estaba centrado en los animales. Su acceso al lenguaje fue repitiendo el sonido de los animales. Después pasó a nombrarlos por su nombre. Y a continuación todas las categorías que utilizaba para construirse una idea del mundo partían de ellos y con ellos hacia construcciones, pequeños mundos (zoos) donde representaba distintas cosas y los usaba como regalos a los otros, a veces invadía todos los espacios de su casa y fue a partir de limitarle los lugares que aprehendió algo relativo a los límites también. Vino un día a mí y me dijo suricata. Es una palabra que yo no había escuchado en mi vida pero, en fin, gracias a Google encontré que es un animal que esconde las cosas y al cabo del tiempo las busca. El caso es que en aquellos días él en su proceso subjetivo de aprehender y conformarse una idea de la realidad que lo circunda, estaba descubriendo que las cosas pueden estar escondidas y aunque no se vean se encuentran. Días después, este mismo niño tuvo una crisis de angustia en el centro. Decirle tranquilo, no pasa nada, tranquilo, no lo tranquilizaba. Se me ocurrió decirle algunos nombre de animales que, sabía habían sido sus primeras palabras: gallina, oveja, caballo,.. Se calmó. ¿Por qué? Porque esas son las primeras herramientas simbólicas (palabras)  que tomó, relativas a lo que le interesó de nuestro mundo  y que le sirvieron para empezar a categorizar lo que estaba a su alrededor.

PREGUNTA: El pasado 21 de octubre participaste en el debate posterior a una representación de Las troyanas, en la versión de Sartre, en el Teatre Akademia, de Barcelona.  Fue una actividad organizada conjuntamente entre las Jornadas Crisis (http://crisis.jornadaselp.com/) y el Foro sobre autismo ¿Insumisos de la educación? (http://autismos.elp.org.es), ambos organizados por la Escuela lacaniana de psicoanálisis. ¿Qué vínculo estableces entre la palabra crisis y el autismo?

RESPUESTA: El autista muestra muy bien que hay condiciones para aprender, para prender lo que el otro le dice, hacerlo suyo y usarlo. Una de las principales condiciones es elegir hacerlo, la decisión propia. El forzamiento es contraproducente. Basta para que el otro quiera que sepa que él se retire de esa voluntad del otro porque la vive de una forma muy intrusiva. Nosotros aceptamos aprender aunque no nos interese en absoluto lo que nos enseñan, permitimos alienarnos a esa enseñanza, aunque luego usemos lo que de lo aprendido realmente nos interese. Ellos son más radicales, son insumisos a esa alienación, por tanto si lo que les ofrecemos está alejado de su campo de interés, sencillamente lo rechazan, o en todo caso, si el premio por aprenderlo es alto pueden aprenderlo y usarlo, conseguir ser educados en su hacer cotidiano, en las normas de conducta. El problema es que todo eso no es suficiente porque no nos dice nada de su propia construcción de la realidad, de su proceso en descubrir el mundo. Por eso a veces nos encontramos con niños que tienen muy bien aprendidas unas consignas de educación (saludar, responder, pedir cosas concretas, pero si escuchamos su lenguaje espontáneo nos podemos encontrar con una desorganización interna muy grande. Y es que el lenguaje es una herramienta simbólica que no sirve únicamente para comunicar. Sirve para construir un proceso de aprehender lo que nos rodea, categorizarlo, incluirlo en nuestro interior, marca nuestro cuerpo y da sentido a nuestras experiencias. Esa insumisión a la alienación (a aprender lo que no les interesa nada) es una manera de protegerse del otro, de su voz, de sus palabras con sentidos aleatorios, de protegerse de quedarse como robots de lo que el otro quiere de él. Y es que verdaderamente no pueden tomar el lenguaje como nosotros lo hacemos. Ellos toman las palabras en bloque. Pegadas a un solo significado. Acceder a que la palabra bolígrafo puede referirse a miles de bolígrafos de distinta forma, tamaño, color, con capuchón sin él,  etc.,  es para ellos, en un primer momento, imposible. Solo poco a poco y haciendo una deducción del orden de: Este con capuchón es un bolígrafo, luego, este sin también, aquel otro azul y no negro también, etc.  Sólo de esa forma lo consiguen; pieza y palabra y pieza y palabra, una tras otra. Protegiéndose en exceso del otro ellos están, como las troyanas, dependientes pero no sometidos. No me gusta que me enseñen, me dijo una niña, quiero aprender yo.

PREGUNTA: Está prevista la publicación de un libro tuyo que llevará por título Palabra quieta. ¿De qué se trata?

Son 48 escenas, sin ninguna pretensión diagnóstica, simplemente situaciones aisladas. La mayoría son de niños autistas, aunque no todos. Mi objetivo, al escribirlo fue transmitir lo que ellos mismos me han enseñado. A la vez que mostrar la conveniencia de escuchar, observar a cualquier niño sin prejuicios, sin tener un pensamiento previo de lo que debe hacer. Eso nos lleva a categorizar a los niños de normales, no normales, listos, tontos, etc. Pero no nos permite ver qué hace. Si un niño repite la acción de hacer rodar un anillo y lo hace una y otra vez, podríamos pensar que esta perdiendo el tiempo, que ese movimiento repetitivo es una estereotipia. Pero fijémonos bien: ¿no es extraordinario el que con un simple empujoncito el anillo ruede y se pare en un momento determinado sin más? Y es que esta descubriendo las leyes del movimiento: la fuerza, la rotación la inercia y la resistencia. Sólo con esa actitud atenta y sin forzar podremos estar a su lado, acompañarlos en su proceso sin quedarnos fijados en lo que en aquel momento y en aquella edad tendría que hacer. Otra cosa es educar en los hábitos que debe hacerse pero teniendo también en cuenta cómo está el niño. Y eso lo pienso no sólo para los niños autistas sino para todos los niños. El libro pretende transmitir esto.

¡Ya salió el vídeo del Foro!

¡Ya salió el vídeo del Foro!

Inauguraremos el Foro del 11 de diciembre con la versión íntegra del vídeo.

Presentación: ¿insumisos de la educación?

Presentación: ¿insumisos de la educación?

Cartel foro 2015

¿INSUMISOS DE LA EDUCACIÓN?

FORO SOBRE AUTISMO

Escuela lacaniana de psicoanálisis

 

PRESENTACIÓN

El autismo es resistente a la educación

Incorporar las primeras palabras, aceptar los hábitos básicos, regular los impulsos en el cuerpo o incorporarse en el vínculo social; para todo ello es imprescindible creer en la palabra del otro. Sin la educación, no es posible establecer las bases de la regulación mínima que todo sujeto necesita para vivir. Sin embargo, el llamado autista demuestra en acto que la educación, si pretende regularlo todo, se vuelve imposible.

Consentir a ser educado

Lo que se espera de la educación cambia en cada momento histórico pero se mantiene en una constante: ser educado implica siempre consentir a la educación. Ahí se encuentra el autista: contrario a aceptar de entrada otras condiciones que no sean las propias; seguro en su propio modo de aprender, en el cuándo, en el cómo y en el con quién; pero, sobre todo, reacio a la demanda que el educador hace pasar en silencio: “¡Quiéreme!”

El ámbito educativo está en crisis

Las escuelas intentan desprenderse de los currículums demasiado rígidos, la disminución de recursos aumenta la exigencia sobre los docentes, la inclusión educativa hace aparecer fenómenos diversos de exclusión en el interior mismo de los centros educativos y la angustia de los profesionales se vuelve correlativa a su falta de formación. Frente a todo esto, las familias de niños con autismo se ven desorientados ante la pregunta: “¿Qué escuela para nuestro hijo?”

Se alerta ya del sobrediagnóstico de TEA

Parece no existir demasiado desacuerdo en los criterios mínimos para el diagnóstico de un autismo. Sin embargo, el uso del llamado TEA fuerza la inclusión de todos aquellos casos que presentan algún tipo de trastorno del lenguaje. Como lo fue el TDHA hace algunos años, el TEA se ha convertido en el nuevo nombre de los desarreglos que pueden encontrarse en la infancia.

La alianza entre la industria farmacéutica y las burocracias sanitarias permiten pensar que, en breve, será en el Trastorno bipolar donde caerán los casos de niños sin diagnóstico asignado. Las escuelas ven aumentar en sus aulas niños diagnosticados de TEA y de TDHA, e incluso de ambas cosas. La pregunta de maestros y profesores es ciertamente pertinente: “¿A qué se debe este alarmante aumento del diagnóstico?”

Medicación o expulsión

Pero es claramente en el tratamiento del autismo donde no existe un consenso profesional. Los métodos reeducativos se han vuelto lo suficientemente ambiguos como para que los profesionales que los aplican sostengan que se tienen en cuenta las particularidades de cada sujeto. El ámbito educativo es hoy para el cognitivismo el terreno fecundo donde podría “corregirse el autismo”.

La psicología moderna ha entrado en la escuela para quedarse. Y es también ahí donde encontramos sujetos que responden con agresividad, que se les exige estar medicados como condición para su continuidad en el centro; o que se instalan en un inquietante hiperconformismo para intentar ser invisible para los demás, pero también para ellos mismos.

Instituciones para la edad adulta

La atención del autismo en la adolescencia y en la edad adulta no prescinde del ideal normalizador con el que se aplica la reeducación. Al contrario, la resistencia del sujeto adulto a la educación acostumbra a tratarse con más educación. Y si la respuesta del sujeto es la agresividad, la conclusión de los profesionales se vuelve en ocasiones unánime: “Ha tenido una crisis porque es un caso grave”. Los psicoanalistas encontramos en la posición autista que se prolonga en la vida adulta la ocasión para elevar a la categoría de invención todo aquello que el sujeto encontró para sostenerse en el vida. Conviene entonces ser muy educado para acompañar al sujeto autista.

Nuestras preguntas

¿Qué se espera de la educación, hoy? ¿A qué dice no un sujeto cuando se opone al adulto? ¿Cuáles son las consecuencias de relegar el tratamiento del autismo a la escuela? ¿Qué propone el psicoanálisis para el trabajo con el autismo en el ámbito educativo y en las instituciones que acogen a sujetos adultos? ¿De qué modo autismo y educación son posibles juntos? ¿O es que los llamados autistas son insumisos de la educación?

Un foro sobre autismo y educación

La Escuela lacaniana de psicoanálisis reunió en Barcelona, en 2010, a un gran número de personas para promover en lo social un debate en torno a la cuestión del autismo. Para el próximo 11 de diciembre de 2015, convocamos a los profesionales concernidos por el tema, a familiares afectados por estas cuestiones, a políticos sensibles a la problemática actual y a todos aquellos que estén interesados, a participar de este foro abierto a la ciudad.

 

FECHA

Viernes 11 de diciembre de 2015.

DURACIÓN

De 9 a 19h.

LUGAR

Auditorio AXA (Av. Diagonal 547, Barcelona).

A %d blogueros les gusta esto: