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Etiqueta: Autismo

El autismo adolescente y adulto en Francia. Por Jean-Pierre Rouillon

El autismo adolescente y adulto en Francia. Por Jean-Pierre Rouillon

Jean-Pierre Rouillon

es director del Centre thérapeutique et de recherche de Nonette (Francia).

 

En Francia, la serie de los Planes autismo –vamos ya por el cuarto- ha tenido como orientación y consecuencia una reorganización del campo sanitario y del campo médico-social, a través de la promoción de las terapias cognitivas y conductuales como único método científico. Se trata también de substituir al modelo económico del Estado del bienestar el del liberalismo y la lógica de mercado.

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo –dicen ellos- y se decide entonces unificar, a partir de este principio, la lengua de todos aquellos que intervienen. Debemos pasar entonces de la atención del modelo institucional a una lógica de prestaciones y de servicios. Se trata, también, de no confiar más en el saber-hacer obtenido a partir de los encuentros y la experiencia, sino de aplicar protocolos a la letra; protocolos, elaborados por «expertos», que siguen el método del consenso.

Francia, país seguidor de la tendencia de los países anglosajones en lo que respecta a estos dominios, está a punto de conseguir su retraso. Sin embargo, se resiste. Quedan todavía profesionales «sometidos» a las «prácticas arcaicas del psicoanálisis», que impiden a nuestros cientificistas celosos realizar su gloriosa marcha hacia adelante para vencer al autismo. De hecho, que no quedan ya muchos más psicoanalistas para luchar en este terreno minado, es de hecho una ilusión. Al contrario, lo que aparece, desde que la figura del psicoanalista no hace ya de pantalla frente a lo real de la clínica, son los sujetos que han rechazado obedecer las órdenes y las tentaciones de los conductistas, los sujetos que se orientan a partir de su síntoma y de la singularidad. Son ellos los que el sistema no llega a incluir en su proyecto y en sus proyecciones.

Es en el momento de la adolescencia y del pasaje a la edad adulta que esta decisión se manifiesta de la manera más radical. Es desde ese momento que la cuestión del cuerpo y del goce que los desborda se presenta sin el auxilio de ningún discurso establecido. Es entonces que el deber del psicoanalista es el de ofrecer al autista el asilo del discurso del psicoanálisis, bajo la forma que sea. Es también su deber el de aportar su sostén a los padres y a la familia que se mantenga un lugar en el que inscribir «lo irreductible de una transmisión».

¿Qué se le propone al sujeto autista? Por Silvia Elena Tendlarz

¿Qué se le propone al sujeto autista? Por Silvia Elena Tendlarz

Silvia Elena Tendlarz es Profesora Adjunta a cargo de la Cátedra Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires.

 

El autismo es “una manera de ser”, de donde se desprende la afirmación del autismo como un “funcionamiento subjetivo singular”. No obstante, este funcionamiento que corresponde a la constitución de un encapsulamiento autista puede variar a lo largo del tiempo, incluso casi pasar desapercibido, como lo señala Jean-Claude Maleval. Esta perspectiva es la base de la acción analítica en el trabajo con sujetos autistas: es posible, no siempre, producir un desplazamiento. En el tratamiento se trata entonces, a diferencia de la psicosis, de extraerlo de su estabilización iterativa y ponerlo en movimiento a partir de sus “pasiones” o intereses específicos.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando el tiempo pasa y los niños devenidos adolescentes y luego adultos siguen teniendo la necesidad de mantenerse en su mundo de seguridad sin abandonar sus iteraciones? ¿Qué pasa cuando no hablan, rechazan toda cesión del objeto y parecen imperturbables a toda propuesta de trabajo psicoanalítico o educativa?

La premura por sacar al niño pequeño de su funcionamiento autista, la idea de que “cuanto antes mejor” que sostiene la aplicación de protocolos generalizados, hace que al hablar de autismo se piense solo en niños. El “tipo Asperger” popularizado por películas y series contribuyen a la idea del autismo como una dificultad en el lazo junto a habilidades especiales en dominios específicos. Cada momento de la vida presenta para todo sujeto sus complejidades. El pasaje por la pubertad confronta al autista a preguntas en torno a la sexualidad y a la muerte cuyas respuestas quedan por fuera del saber establecido e interpela a los padres. La adultez conlleva la búsqueda de la inserción laboral. Pero en todos los casos se trata de sostener una política de integración y una lucha contra la segregación.

Este foro intenta examinar qué sucede con los sujetos autistas ya vueltos adolescentes o adultos, con sus crisis de agitación y de automutilación, incluso de violencias involuntarias, que sostienen con ahínco su mundo iterativo rechazando todos los tratamientos que se le proponen. ¿En verdad se trata del final de nuestro interés, de nuestro trabajo porque reciban un tratamiento que respete su singular manera de estar en el mundo?

No lo creo. Tal vez frente al mantenimiento de una homeostasis casi imperturbable de algunos sujetos autistas pueda proponerse una clínica del “hallazgo”, del “tal vez”, de la búsqueda de soluciones hechas a medida que pueden encontrarse en cualquier momento de la vida. El respeto por el sujeto autista incluye sostener el deseo de ir al encuentro de sus invenciones, cuando se produzcan, a través de los mil y un dispositivos para que advenga un desplazamiento para su singular modo de estar en el mundo.

Link a la Inscripción / Inscription / Iscrizioni

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https://elp.org.es/producto/foro-internacional-sobre-autismo-despues-de-la-infancia-autismo-y-politica/?currency=EUR

Lily Greenwood. Butterflies on Ochre

 

Chiamatta per partecipare con una Vignetta al Forum

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Présentation. Forum International sur l’Autisme. Après l’enfance. Autisme et Politique.

Présentation. Forum International sur l’Autisme. Après l’enfance. Autisme et Politique.

PRÉSENTATION

La présence sociale de l’autisme pose aujourd’hui une question à différents niveaux : On parle d’autisme pour se référer presque exclusivement à l’enfance ; les signes qui décrit le répandu TSA sont si vastes qu’ils rendent difficile la définition de ses frontières dans l’enfance, mais également après celle-ci, plus le débat est large à propos de la thérapeutique qui aurait le plus de succès, plus grande est aussi l’invisibilité des cas qui ne s’améliorent pas comme prévu.

Il n’existe donc pas ni un discours ni une méthode qui s’occupe aujourd’hui des adolescents et des adultes avec autisme. Ces méthodes de rééducation qui hurlent pour l’enfance leurs « évidences scientifiques», ne se sont pas non plus occupées de réaliser un suivi du destin des enfants traités avec leurs techniques, qui corroboreraient ainsi es chiffres de succès qu’ils proclament.

Le réel de la puberté fait irruption alors pour mettre à l’épreuve la docilité de l’autiste éduqué. Il arrive à certains d’entre eux des véritables crises subjectives, intraitables pour la famille et sans réponse efficace de la part de l’administration. Ces autistes qui n’ont pas trouvé la stabilité qui permet d’habiter le monde sont considérés ainsi des cas graves, irrécupérables et ségrégués en institutions plus ou moins coercitives, soumis à une seule réponse institutionnelle : la contention physique et médicamenteuse. Avec l’adolescence et l’âge adulte, on en a fini avec la question de l’autisme.

Mais, quels destins prend cet autisme qui fût diagnostiqué durant la petite enfance ? Sont bien connus les cas qui ont bien répondu aux propositions thérapeutiques offertes. Et sont également connus ceux qui ont inventé, par leurs propres moyens, un moyen d’inscrire leur symptôme dans le lien social. Cependant, où se trouvent les autistes pour lesquels la stabilité dont ils ont besoin remet en question tout le modèle d’assistanat existant ? Cet autisme-là, celui qui est résistant à tout abord thérapeutique ou rééducationnel, est en effet la réponse à la question « qu’est-ce que l’autisme ? » Et cette exceptionnalité de chacun de ces cas, est la seule approche possible que les psychanalystes nous prenons au sérieux.

Une preuve de cela sont les diverses institutions crées durant les dernières décennies par des psychanalystes d’orientation lacanienne, qui démontrent à chaque fois que l’institution peut devenir pour l’adulte avec autisme, un autre perméable à son symptôme. La valeur d’invention de ces institutions mérite, en ces moments, d’être élaborée et transmise à la lumière aussi bien des guides de « bonnes pratiques » que des recommandations de l’Organisation Mondiale de la Sante sur les « mesures intégrales basées sur la personne », et la Convention sur les droits des personnes avec handicap.

Nous nous retrouvons face à une question fondamentalement politique à laquelle la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis répond avec l’organisation de ce nouveau forum international, qui a comme titre « Après l’enfance. Autisme et Politique » et qui aura lieu à Barcelone le 7 avril 2018.

Sous les auspices de l’Association Mondiale de la Psychanalyse, nous convoquons les politiciens concernés par le thème ainsi que les citoyens en générale à ce forum de débat, qui comptera sur la présence internationale de psychanalystes d’orientation lacanienne, d’associations de parents de personnes avec autisme, de professionnels divers qui soutiennent leur pratique et recherche à partir de la question de l’autisme au-delà de l’enfance, et de sujets qui témoignent, à leur façon, du réel auquel se trouvent confrontés.

Comité consultatif:
Miquel Bassols (AMP), Domenico Cosenza (EFP), Flory Kruger (FAPOL), Enric Berenguer (ELP)

Comité scientifique:
Agnès Aflalo, Lizbeth Ahumada, Christiane Alberti, François Ansermet, Luisa Aragón, Paola Bolgiani,
Vilma Coccoz, Mariana Alba de Luna, Bruno D’Halleux, Antonio Di Ciaccia, Elizabeth Escayola,
Dominique Hovoet, Éric Laurent, Jean-Claude Maleval, Chiara Mangiarotti, Marita Manzotti, Nicola Purgato, Jean-Robert Rabanel, Jean-Pierre Rouillon, Jesús Sebastián, Bernard Seynhaeve, Alexander Stevens, Silvia Elena Tendlarz, Yves Vanderveken, Gracia Viscasillas.

Cosmission d’organisation:
Soledad Bertrán, Lucía D’Angelo, Eduard Fernández, Erick González, Marta Gutiérrez,
Marta Maside, Regina Menéndez, Jorge Sosa.
Neus Carbonell, Iván Ruiz (directeurs)

Presentazione. Forum Internazionale sull’Autismo. Dopo l’infanzia. Autismo e Política.

Presentazione. Forum Internazionale sull’Autismo. Dopo l’infanzia. Autismo e Política.

PRESENTAZIONE

La presenza sociale dell’autismo pone oggi una problematica a diversi livelli. Si parla di autismo per riferirsi quasi esclusivamente all’infanzia; i segni che descrivono il diffuso Disturbo dello Spettro Autistico sono così ampi che diventa difficile circoscrivere i suoi confini nell’infanzia, ma anche dopo di essa; più il dibattito è concentrato sulla clinica di successo, più aumenta l’invisibilità di quei casi che non migliorano come previsto.

Non esiste pertanto oggi né un discorso né un metodo che si occupi degli adolescenti o degli adulti autistici. Neanche questi metodi rieducativi che riferiscono delle “evidenze scientifiche” ottenute per l’infanzia, si sono occupati di seguire il destino dei bambini trattati con le loro tecniche, che potrebbero confermare i dati dei successi che proclamano.

Il reale della pubertà irrompe, dunque, per mettere alla prova la docilità dell’autistico educato. Per alcuni di loro si producono delle vere e proprie crisi soggettive, ingestibili da parte della famiglia e senza risposte efficaci da parte delle amministrazioni. Così, gli autistici che non hanno incontrato la stabilità, che permette loro di abitare il mondo, sono considerati casi gravi, irrecuperabili e segregati in istituzioni più o meno coercitive, sottomessi a un’unica risposta istituzionale: il contenimento fisico e farmacologico. Con l’adolescenza e l’età adulta si chiude dunque la domanda sull’autismo.

Però, che destino ha quell’autismo che fu diagnosticato nella prima infanzia? Sono ben conosciuti quei casi che hanno risposto bene alle proposte terapeutiche offerte. E sono conosciuti anche quelli che hanno inventato, con i propri mezzi, un modo di inscrivere il proprio sintomo nel legame sociale. Tuttavia, dove sono gli autistici per i quali la stabilità di cui hanno bisogno mette in questione tutti i tipi di modelli assistenziali esistenti? Questo autismo, quello che è resistente a qualsiasi approccio di tipo terapeutico o rieducativo è, di fatto, la risposta alla domanda: che cosa è l’autismo? Ed è l’eccezionalità di ciascuno di questi casi l’unica approssimazione possibile che, come psicoanalisti, prendiamo seriamente.

Una prova di questo sono le diverse istituzioni create negli ultimi decenni da psicoanalisti di orientamento lacaniano, che dimostrano ogni volta che l’istituzione può diventare per l’adulto autistico un altro permeabile al suo sintomo. In questo momento il valore d’invenzione di queste istituzioni merita di essere trasmesso e elaborato alla luce, sia della guida delle “buone prassi”, sia delle indicazioni dell’Organizzazione Mondiale della Sanità sulle “misure integrali basate sulla persona”, e la Convenzione sui diritti della persona con disabilità.

Ci troviamo di fronte a una questione fondamentalmente politica a cui L’Escuela Lacaniana de Psicoanalisis risponde con l’organizzazione di questo nuovo Forum internazionale che ha come titolo “Dopo l’infanzia. Autismo e politica”, che avrà luogo a Barcellona il 7 Aprile 2018.

Sotto gli auspici dell’Associazione Mondiale di Psicoanalisi convochiamo i politici interessati al tema e la cittadinanza in generale a questo forum di dibattito, che conterà sulla presenza internazionale di psicoanalisti di orientamento lacaniano, di associazioni di genitori di persone con autismo, di vari professionisti che sostengono la propria pratica e ricerca a partire dalla domanda sull’autismo al di là dell’infanzia, e di soggetti che danno testimonianza del reale a cui si trovano confrontati.

Comitato consultivo:
Miquel Bassols (AMP), Domenico Cosenza (EFP), Flory Kruger (FAPOL), Enric Berenguer (ELP)

Commissione scientifia:
Agnès Aflalo, Lizbeth Ahumada, Christiane Alberti, François Ansermet, Luisa Aragón, Paola Bolgiani,
Vilma Coccoz, Mariana Alba de Luna, Bruno D’Halleux, Antonio Di Ciaccia, Elizabeth Escayola,
Dominique Hovoet, Éric Laurent, Jean-Claude Maleval, Chiara Mangiarotti, Marita Manzotti, Nicola Purgato, Jean-Robert Rabanel, Jean-Pierre Rouillon, Jesús Sebastián, Bernard Seynhaeve, Alexander Stevens, Silvia Elena Tendlarz, Yves Vanderveken, Gracia Viscasillas.

Commissione di organizzazione:
Soledad Bertrán, Lucía D’Angelo, Eduard Fernández, Erick González, Marta Gutiérrez,
Marta Maside, Regina Menéndez, Jorge Sosa.
Neus Carbonell, Iván Ruiz (direttori)

Conversaciones sobre el Foro y su política. Por Neus Carbonell e Iván Ruiz.

Conversaciones sobre el Foro y su política. Por Neus Carbonell e Iván Ruiz.

“Después de la infancia. Autismo y política”

Foro internacional sobre autismo

 

IVAN: Para el 3° foro sobre autismo que organiza la Escuela lacaniana de psicoanálisis hemos escogido un tema fundamentalmente político: ¿Qué sucede con el autismo más allá de la infancia, en la adolescencia y la edad adulta?

NEUS: En efecto, se trata de un tema fundamentalmente político, aunque podría parecer de otra índole. Es político, en primer lugar, porque pone de relieve los procesos de segregación en el corazón de nuestra sociedad. Así, es frecuente encontrar programas y recursos destinados a niños que han sido diagnosticados de autismo, de hecho somos testigos de que el interés en el autismo durante la infancia no para de crecer. Sin embargo, cuando estos sujetos llegan a la adolescencia, y desde luego a la vida adulta, no existe para ellos un discurso que les acoja. Lo cual implica que lo que la sociedad puede ofrecer a estos sujetos y a sus familias es francamente limitado.

El autismo es un diagnóstico que se refiere fundamentalmente a la infancia. Los programas que existen, los recursos, la presencia social, todo ello hace referencia casi exclusivamente a la infancia. ¿Sin embargo, cuándo y dónde se habla del autismo en la vida adulta? Por todo ello, nuestro foro quiere abordar exactamente la pregunta que planteas: qué sucede con el autismo más allá de la infancia. Nosotros tenemos algunas ideas a partir de las cuales plantearemos nuestro programa, pero esperamos que este encuentro nos permita responder a esta pregunta desde múltiples perspectivas. Por ejemplo, desde la perspectiva del diagnóstico, de la medicación, de la clínica, de los recursos sociales, en fin, de los proyectos de vida que la sociedad es capaz de ofrecer a estos sujetos y a sus familias. Todas estas cuestiones son políticas porque traen en un primer plano el modelo de sociedad que queremos. Tienen que ver con la ética, con la ley, con la distribución de recursos.

NEUS: Nos hemos planteado una primera cuestión: El autismo infantil se define en la psiquiatría que sigue los manuales más al uso como el DSM a partir de unos ítems, de manera que se diagnostica a partir de test. Sin embargo, no estoy segura de que los test puedan implementarse a partir de la pubertad. ¿Qué opinas? ¿Qué cambios introduce la pubertad que modifica la definición de autismo de la infancia?

IVAN: Es cierto, la pubertad hace estallar las mejores voluntades de aquellos que querían hacer encajar dentro de un test fiable de TEA a los que habían sido niños con autismo. Diría más, la pubertad en el autismo hace muchas veces presente, para los profesionales pero sobre todo para las familias, que lo que se tenía preparado para ayudar a ese niño, si no funcionó en su momento, ya no servirá. La insistencia del adulto fracasa, hay que inventar entonces otras cosas.

Los test de diagnóstico están diseñados en función de una idea de normalidad de lo que es un niño, pero un niño que, se espera, llegue a ser un adulto de pleno derecho. Cuando el paso por la pubertad nos hace evidente que el núcleo autista que resiste en ese adolescente no parece ya modificable, los ideales sobre su futuro caen, las expectativas se reducen y ya no podemos mirar hacia otro lado.

Es cierto, algunos adolescentes con autismo han conquistado una estabilidad que les permite arreglárselas, por ejemplo, con los cambios en su cuerpo, en su imagen y en sus modos de obtención de satisfacción. Pero para otros, en cambio, todo esto fracasa una y otra vez, o bien su modo de hacer sin la identificación a alguna imagen de la adolescencia resulta insoportable para los adultos que están con ellos.

NEUS: En una conferencia que Jean—Pierre Rouillon dio este año en Barcelona señaló muy acertadamente que la sexualidad es la forma como algunos humanos tratan la irrupción del goce que estalla en sus cuerpos a partir de la pubertad. Los autistas son sujetos que no cuentan con la sexualidad para poder hacer frente a ese goce y deben entonces recurrir a otras formas de tratamiento. Esta manera de plantear la cuestión es francamente interesante. Para empezar, tomar la perspectiva de goce supone, en primer lugar, partir de la noción de no que no existen formas de goce mejores que otras. Por tanto, el autista no está en déficit frente a una supuesta normalidad. En todo caso, lo tiene más difícil puesto que no puede recurrir a las soluciones prêt-à-porter y debe construirse una a medida. Plantear lo que le ocurre al sujeto a partir de la pubertad desde las dificultades para vivir en un cuerpo que exige la satisfacción, supone entender que no hay manera de llegar a la vida adulta con cierta estabilidad si el autista no ha encontrado un modo funcionar en el mundo lo suficientemente consistente que le permita tener donde apoyarse. Por eso, en esta etapa pueden ocurrir crisis subjetivas realmente devastadoras. También aquí podemos ver por qué esos chicos que habían sido más o menos dóciles a las técnicas reeducativas de la infancia pueden entrar en crisis severas, ya que esas técnicas no les sirven para tratar lo que que les sucede en el cuerpo.

IVAN: Es un tema fundamental este, puesto que para mucho adolescentes las técnicas reeducativas no pueden aplicarse si no es con coacción, con una voluntad férrea de substituir las conductas que el chico hace por las que el adulto quiere que haga. No es posible entonces pensar que el sujeto pueda hacerse propios los recursos que le ofrece el adulto si a lo que se ve obligado es a defenderse de ese aplastamiento. Pero hay algo más. Si reduciendo la imposición del adulto sobre el sujeto desapareciera inmediatamente su posición defensiva y pudiera así aceptar al adulto como un lugar de referencia, todo sería más fácil. El problema es que el autista incorpora esa respuesta defensiva, infligiéndose dolor en el cuerpo por ejemplo, y la generaliza ante cualquier imposición que venga de las personas que le rodean (el anuncio de la finalización de una actividad), del entorno (la puesta del sol) o de su propio cuerpo (la sensación de hambre o un dolor de barriga), por mencionar algunas situaciones habituales. Ante esto, nuestro margen para ayudarles queda reducido y lo que es seguro es que a más imposición del adulto más auto imposición del autista sobre su cuerpo.

NEUS: Quiero añadir aún algo más. Si bien las invenciones que el sujeto pueda lograr son fundamentales, no podemos olvidar que estas soluciones pueden ser a los ojos de los otros bastante modestas, e incluso de lo más incomprensibles al sentido común. Deberíamos tener siempre presente que cuando apuntamos a la invención no podemos referirnos únicamente a aquellas que gozan de prestigio social, por ejemplo el autista que logra convertirse en un buen músico. A veces son de lo más extrañas: el chico que se sostiene por medio de preguntas incontestables e insistentes, el que se acompaña de las carátulas y la música de las películas Disney. Además, las soluciones encontradas no son nunca definitivas, no llegan nunca a alcanzar el valor de una metáfora del cuerpo que experimenta. Por eso deben repetirse una y otra vez, lo cual implica que quienes acompañan al autista deben estar dispuestos a la repetición incansable y nunca definitiva de la solución, a veces, extraordinariamente frágil.

IVÁN: No es menor esto que dices.

NEUS: Realmente. Esto implica que para estos sujetos debe haber algunos otros dispuestos a ello. Eso solo se logra a partir de un trabajo clínico muy consistente. No es seguro para nada que esto esté garantizado para ellos. Por eso, demasiado a menudo el tratamiento medicamentoso viene en el lugar de un fracaso y la agresividad de los adultos hacia estos sujetos –que se escucha en algunas instituciones, sobre todo residenciales- su respuesta ante lo que no pueden soportar, ni ellos ni la dirección clínica de la institución.

IVAN: Vamos a tratar en este foro la cuestión de la agresividad. Por esto creemos también que es un foro fundamentalmente político. La edad adulta plantea algunas dificultades que están recogidas en la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad aprobada por la ONU en 2006. Allí se reconoció la importancia de dar a estas personas “la oportunidad de participar activamente en los procesos de adopción de decisiones sobre políticas y programas, incluidos los que les afectan directamente”. En los casos de sujetos en los que su autismo los mantiene lejos de hacer valer este derecho, ¿cómo valoramos lo que más le conviene a un autista adulto si sus modos de respuesta no son muchas veces las que somos capaces de escuchar?

NEUS: ¿Qué esperamos de este Foro?

IVAN: Con este Foro buscamos hacer visible una realidad que desespera a las familias, pone contra la pared a las instituciones y a los profesionales que allí trabajan, y que políticamente está desatendida. Queremos dar la palabra a la angustia que no dispone hoy de vías para ser tratada y convocar a nuestros políticos a tomar la medida de lo que está en juego y de lo que tenemos todavía por hacer.

Los psicoanalistas estamos en condiciones de elaborar un discurso sobre lo que sucede con el autismo más allá del diagnóstico al uso, una vez que los sujetos atraviesan la pubertad o llegan a la edad adulta con un autismo que toma formas diversas en el autismo decidido –como te escuché nombrarlo en una ocasión-, en el Síndrome de Asperger, en la esquizofrenia, en la debilitación cognitiva, en definitiva en el modo de estabilización de cada sujeto.

Contaremos con la presencia de psicoanalistas de todo el mundo, miembros de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, así como de profesionales que sostienen su trabajo en el campo de la educación, de la salud mental, de las instituciones de día y residenciales, y de familiares, que conocen de primera mano los límites con los que se encuentra el adolescente o adulto con autismo.

PRESENTACIÓN

PRESENTACIÓN

La presencia social del autismo plantea hoy una problemática a diversos niveles: Se habla del autismo para referirse casi exclusivamente a la infancia; los signos que describe el difundido TEA son ya tan amplios que hacen difícil definir sus fronteras en la infancia, pero también después de ésta; cuanto mayor debate sobre la terapéutica más exitosa, mayor invisibilidad también de aquellos casos que no mejoran como estaba previsto.

No existe entonces ni un discurso ni un método que se ocupe a día de hoy de los adolescentes y los adultos con autismo. Tampoco esos métodos reeducativos que vociferan para la infancia sus “evidencias científicas” se han ocupado de realizar un seguimiento sobre el destino de los niños tratados con sus técnicas, que corroborarían así las cifras de éxito que proclaman.

El real de la pubertad irrumpe entonces para poner a prueba la docilidad del autista educado. Suceden para algunos de ellos verdaderas crisis subjetivas, intratables para la familia y sin respuestas eficaces por parte de la administración. Aquellos autistas que no han encontrado la estabilidad que permite habitar el mundo son considerados así casos graves, irrecuperables y segregados en instituciones más o menos coercitivas, sometidos a una única respuesta institucional: la contención física y medicamentosa. Con la adolescencia y la edad adulta se terminó entonces con la pregunta por el autismo.

Pero, ¿Qué destinos toma aquel autismo que fue diagnosticado en la primera infancia? Son conocidos aquellos casos que respondieron bien a las propuestas terapéuticas ofrecidas. Y son conocidos también aquellos que encontraron, por sus propios medios, un modo de inscribir su síntoma en el vínculo social. Sin embargo, ¿Dónde se encuentran los autistas para los que la estabilidad que necesitan cuestiona todo tipo de modelo asistencial existente? Ese autismo, aquel que es resistente a cualquier abordaje terapéutico o reeducativo es, de hecho, la respuesta a la pregunta “¿Qué es el autismo?” Y es la excepcionalidad de cada uno de estos casos la única aproximación posible que los psicoanalistas tomamos seriamente.

Una prueba de ello son las diversas instituciones creadas en las últimas décadas por psicoanalistas de orientación lacaniana, que demuestran cada vez que la institución puede convertirse para el adulto con autismo en un otro permeable a su síntoma. El valor de invención de estas instituciones merece en estos momentos elaborarse y transmitirse a la luz tanto de las guías de “buenas prácticas”, como de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre las “medidas integrales basadas en la persona”, y la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad.

Nos encontramos ante una cuestión fundamentalmente política a la que la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis responde con la organización de este nuevo Foro internacional, que lleva por título “Después de la infancia. Autismo y política” y que tendrá lugar en Barcelona, el 7 de abril de 2018.

Bajo los auspicios de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, convocamos a los políticos concernidos por el tema y a la ciudadanía en general a este foro de debate, que contará con la presencia internacional de psicoanalistas de orientación lacaniana, de asociaciones de padres de personas con autismo, de profesionales diversos que sostienen su práctica e investigación a partir de la pregunta por el autismo más allá de la infancia, y de sujetos que dan testimonio a su modo del real al que se encuentran confrontados.

 

Comité asesor:

Miquel Bassols (AMP), Domenico Cosenza (EFP), Flory Kruger (FAPOL), Enric Berenguer (ELP)

Comité científico:

Agnès Aflalo, Lizbeth Ahumada, Christiane Alberti, François Ansermet, Luisa Aragón, Paola Bolgiani, Vilma Coccoz, Mariana Alba de Luna, Bruno D’Halleux, Antonio Di Ciaccia, Elizabeth Escayola, Dominique Hovoet, Éric Laurent, Jean-Claude Maleval, Marita Manzotti, Nicola Purgato, Jean-Robert Rabanel, Jean-Pierre Rouillon, Jesús Sebastián, Bernard Seynhaeve, Alexander Stevens, Silvia Elena Tendlarz, Yves Vanderveken, Gracia Viscasillas.

Comisión de organización:

Soledad Bertrán, Lucía D’Angelo, Eduard Fernández, Erick González, Marta Gutiérrez, Marta Maside, Regina Menéndez, Jorge Sosa.

Neus Carbonell, Iván Ruiz (directores)

Iª Conferencias Internacionales Jacques Lacan. (En Barcelona). Éric Laurent.

Iª Conferencias Internacionales Jacques Lacan. (En Barcelona). Éric Laurent.

I Conferencias Internacionales Jacques Lacan from Comunicación ELP on Vimeo.

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