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Etiqueta: Política

La causa Autismo: Día J.

La causa Autismo: Día J.

9 de diciembre de 2016.

“No adoptada”, con estas palabras pronunciadas por M François De Rugy, quien presidía la sesión de la Asamblea Nacional de esta mañana, se cerró el episodio Fresquelle. La resolución Nº 4134 invitando al gobierno a promover la asistencia del autismo basada en las recomendaciones de la Alta Autoridad de Salud ha sido rechazada por el voto mayoritario de los diputados que participaron. A la hora en que escribimos estas líneas el proceso verbal de la sesión no ha terminado, se lo puede consultar en  http://www.assemblee-nationale.fr/14/cri/2016-2017/20170075.asp#P932104  Asimismo el escrutinio no se ha hecho público aún. Podréis encontrarlo en: http://www2.assemblee-nationale.fr/scrutins/liste/%28legislature%29/14

Volveremos. La balanza se ha inclinado a favor de la libre elección del métdo de cuidados y contra la prohibición del psicoanálisis. Los más de 18.000 que han firmado la resolución han pesado en la balanza. Podemos afirmar que esta movilización popular ha sido decisiva.

El episodio Fresquelle se cerró, pero otros combates se anuncian por la causa del autismo y por el psicoanálisis. El Blog La causa del autismo (ww.cause-autisme.fr) servirá de base de desarrollo de ofensivas y contraofensivas, la red de corresponsales se ha establecido. Si usted se suscribe , será infromado de las iniciativas.

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El día después.

Y ahora? Ahora que M Fresquelle está vencido, ahora que la Asamblea Nacional a confirmado en materia de autismo la libre elección de método de cuidados, que ha rehusado prohibir el psicoanálisis, que ha rehusado imponer las TCC, Quid faciamus?

Volvamos un momento al debate y a la votación de ayer. La proposición del diputado Fresquelle era manifiestamente excesiva. Esto fue recordado en el debate. Algunos que han votado en contra lamentaron que no haya sido enmendada, modificada, que no pudieran para endulzarla quitar las partes jurídicamente discutibles. En ese caso, qué hubieran hecho? Qué hubiera pasado? La batalla se ha ganado, pero la cuestión se mantiene. Se atribuye al psicoanálisis- de buena o mala fe- y a los psicoanalistas puntos de vista,  prácticas, posiciones en las que no nos reconocemos.

No nos reconocemos entre aquellos que “culpabilizan a las madres”, entre aquellos que aplican tratamientos “que maltratan”, aquellos que reproducen sin contravenir standards gastados en su práctica con los sujetos autistas y su entorno. Las Jornadas de la ECF desde hace muchos años, así como las del Instituto del Niño testimonian muy precisamente lo contrario: prácticas en las antípodas de estas acusaciones: inventiva, creación, acogimiento de la singularidad radical- aquella que cada uno tiene la chance de poder extraer de su propio análisis. Y este foco irradia, informa, inspira, sostiene a numerosos practicantes.

¿Por qué no conseguimos hacerlo saber? ¿Es esta la buena pregunta? Digámoslo de otro modo: cómo hacemos para testimoniar, para rendir cuenta, para hacer visible eso que es nuestro día a día. Podemos creer que no es posible. Nos corresponde hacernos responsables del malentendido.

Nosotros se lo debemos a los 19.000 que firmaron la petición, que no quieren que se prohíba el psicoanálisis, y que no quieren tampoco un statu quo en la asistencia al autismo. Ellos esperan , mejor, participan en la producción de lo nuevo.

Entonces, la causa del autismo se mantiene. En principio porque el destino reservado a estos sujetos está hoy marcado por graves carencias en la asistencia y pesadas cargas en el acompañamiento. Y además, esas carencias generan para ellos y su entorno un sufrimiento que no siempre encuentra alivio. Pero también porque el encuentro con el sujeto autista es una enseñanza única sobre el ser hablante.

La causa del autismo se mantiene, corre a nuestro cargo. ¿Cómo vamos a responder?

Iª Conferencias Internacionales Jacques Lacan. (En Barcelona). Éric Laurent.

Iª Conferencias Internacionales Jacques Lacan. (En Barcelona). Éric Laurent.

I Conferencias Internacionales Jacques Lacan from Comunicación ELP on Vimeo.

Los autistas, la vida y el mundo. Por Francesc Vilà

Los autistas, la vida y el mundo. Por Francesc Vilà

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Lego Globe – Nathan Sawaya

Estos tiempos, los tiempos que corren, han puesto de moda la palabra autismo. Para algunos se trata de la urgencia de clasificar y agrupar fragilidades diversas de la primera infancia, para otros de adjetivar algunos estilos de vida de la sociedad contemporánea.

Son dos focos de luz potentes que resaltan creencias. La primera apunta a que la atención temprana puede minimizar las discapacidades presentes y futuras de esta mentalidad. La segunda acepción hace resonar con vehemencia algunas novedades y desarreglos ultramodernos de la civilización.

Es cierto que la acción de entidades de familiares de niños autistas, de sociedades científicas, asociaciones profesionales y de departamentos universitarios insiste en la clasificación y atención universal temprana. Como también es muy frecuente comprobar como los mass media adjetivan comportamientos de la civilización como autistas.

Pero tanta luz deslumbra. Produce algunas sombras y agujeros negros. Tanto el Plan Estratégico Nacional, las guías clínicas, como las actuaciones de los departamentos de educación carecen de dudas sobre review la bondad de la detección y la atención tempranas. Hay menos voces que recuerden como la detección y la atención debe contar con el consentimiento del niño o de la niña y el acuerdo de sus familiares.

Hay razones de peso para subrayar el consentimiento del niño y el acuerdo de la familia. No existe el niño o niña autista tipo. Prueba de ello es el acuerdo entre especialistas de agruparlos en un gran conjunto de nueva generación, o en una marca nueva, el trastorno del espectro autista. Una clasificación poco afín a la idea de síndrome de antaño. Hay niños y niñas que viven esa mentalidad, con necesidades y vidas diferentes. Como, también, hay padres y madres que quieren a su manera por ellos y por su futuro.

Y por otro lado el futuro es una palabra de peso. Muchos, padres, educadores, sanitarios, imaginan el futuro. Pero luego el futuro se escapa de las manos como una anguila.

Si atendemos a las recomendaciones del European Mental Health 2020 no solo debe ser la persona y su familia quienes principalmente tomen las decisiones sobre la vida, la educación, la ocupación y la residencia. También se trata de facilitar una cualidad de vida digna a lo largo de los ciclos vitales.

El foco de luz potente de la primera infancia mengua con el paso de los años y pocos, muy pocos, se ocupan del tiempo de la pubertad y de las novedades que ello implica.

La vida de las personas con mentalidad autista como jóvenes, como adultos, en edades avanzadas… merecen atención. El mundo del autista varia  con la edad. Nos permite saber de las consecuencias de lo que se hace y se deja de hacer con ellos y por ellos en las edades de la vida.

 

Lo que dice Carlos David Illescas sobre el tema del Foro.

Lo que dice Carlos David Illescas sobre el tema del Foro.

Carlos David Illescas está diagnosticado de Síndrome de Asperger. Le esperamos en el Foro para entrevistarle sobre su experiencia en relacion a la educación.

Homenaje a la Minería. (De la autoría de Carlos Illescas)

En la actualidad, la enseñanza y la educación no constituyen un derecho, sino una obligación. Los planes de estudios en occidente, y en concreto en España están equivocados. Se intimida a la gente con suspender si no llegan a un determinado nivel de conocimientos. La finalidad es hacer a la gente sumisa, con una escasa creatividad y visión poco crítica del mundo. La educación y la enseñanza, más que un derecho, se han convertido desde siempre en una obligación y un deber que intimida o atemoriza a la comunidad estudiantil. En la mayoría de los casos lo único que logra es amargar, entristecer y enfadar a la gente, incluyendo a los padres de los alumnos.

Hay que tratar de ir concienciando a la sociedad de las posibilidades que tiene la mayoría de la gente a la hora de aportar algo interesante a este mundo. La finalidad de la vida es la misma vida y el ser feliz. Para ello, las personas han de estar contentas con sus estudios o con su trabajo y sentirse realizadas. Eso es lo ideal y lo que hay que perseguir.

Por desgracia, la gran parte de la población, esto aún no lo comprende o no lo ve así. Otros muchos no quieren o tienen miedo de revelarse ante lo establecido. Lo que si entienden muchos, es que como uno no sirva para un determinado trabajo o unos estudios concretos, mal asunto. Para poder desempeñar uno bien su función, ha de estar mínimamente a gusto con la labor que realiza. En esta sociedad, la mayoría de la gente no se siente para nada satisfecha con su trabajo o con lo que han estudiado.

Aunque han sufrido una cierta transformación, los planes de estudios están diseñados para obligar a los alumnos a estudiar, en muchos de los casos materias áridas, sin una clara utilidad de cara a la vida diaria. Esto es así incluso en la propia Universidad. Asimismo, carecen, por lo general, de contenidos que contribuyan a crear una sociedad con espíritu crítico. Tampoco se favorecen las habilidades creativas; y, por supuesto, falta desarrollar los valores humanos, como la solidaridad, el compañerismo o la ética. En muchos casos incluso se trata de contenidos obsoletos y sin ninguna proyección real. No existe apenas una voluntad de cambio, que lleven a la creación de unos planes de estudios basados en un aprendizaje mucho más racional, que contribuya a hacer una sociedad mejor; sino más bien todo lo contrario, crear un ambiente muy competitivo, insolidario e individualista entre los alumnos y el conjunto de la sociedad. Como consecuencia de ello, nos encontramos con personas que se han esforzado y estudiado mucho y que luego no encuentran trabajo o no tienen una ocupación acorde con el nivel de estudios que han realizado. Se trata, por tanto, de personas frustradas. Y, por otra parte, vemos que hay un amplio sector de la población que se siente fracasada por no haber podido superar los estudios; generalmente, por falta de comprensión de las materias que se imparten; o bien por no haber podido responder a las excesivas exigencias por parte del profesorado.

Ante esta situación de sometimiento, en el que además se atemoriza a los alumnos con suspender y no encontrar un puesto de trabajo en caso de no superar los estudios, hay que revelarse y mostrar nuestro hartazgo. Si queremos una sociedad mejor, donde primen otros valores de carácter más humano, de respeto al medio ambiente, basados en la solidaridad y el respeto, se requiere un cambio inminente. Si tenemos en cuenta la actual situación de guerra económica de carácter indefinido, y que no podemos calificar de crisis económica bajo ningún concepto, la situación se agrava. La carencia de empleos o la enorme precariedad de muchos de ellos, donde suele estar además infravalorado el nivel de conocimientos y los salarios genera cabrero y frustración. ¿Y, entonces, tanto esfuerzo para qué?

El mercado laboral está sometido a los dictámenes de un capitalismo salvaje de carácter especulativo, donde los que poseen el dinero quieren, de alguna manera, que los trabajadores o los pequeños empresarios, trabajen por muy poco dinero o incluso gratis. Un buen ejemplo son las prácticas en empresas incluso sin remuneración alguna en muchos de los casos. Ya no se especula solo con la vivienda, sino con todo aquello que es necesario para poder vivir. La alimentación es otro ejemplo y la culpa vuelve a ser de los especuladores y los intermediarios. Cada vez son más las personas y las familias que tienen enormes dificultades y problemas para poder subsistir.

Estamos en un sistema económico basado en la especulación, donde la economía real tiene cada vez menos importancia. Actividades que siempre han tenido un papel considerable y de las que podían vivir muchas personas han ido desapareciendo. Éste puede ser el caso de la artesanía o de la producción manufacturera que existía en nuestro país. La deslocalización de estas actividades o incluso su desaparición se debe al capitalismo especulativo, motivado a su vez por el afán de lucro desmedido de los que suelen tener el dinero y los medios de producción.

Se produce allí donde la mano de obra es mucho más barata o bien se ha ido reemplazando todo aquello que suponía una ingente cantidad de mano de obra por maquinaria o la robotización. Incluso las cajas de los supermercados se han informatizado, eliminando puestos de trabajo. La mecanización debería haber estado al servicio de la sociedad, reduciendo horas de trabajo y contribuyendo a un mayor tiempo libre. Sin embargo, no ha sido así. Los que tienen la suerte o la desgracia de tener un empleo, suelen trabajar mucho más por mucho menos dinero. Y muchos de los que no tienen un puesto de trabajo, posiblemente jamás lo encuentren. Entonces ¿para qué tanto estudiar materias tan dificultosas de retener y que luego además se olvidan? El saber ocupa lugar y mucho. Ocupa espacio físico bien en las estanterías, bien en la mente humana, bien el disco duro de un ordenador que también vale dinero. Y supone además un considerable gasto del presupuesto familiar en libros o material didáctico. También ocupa mucho tiempo la memorización y el aprendizaje. Es necesario, por tanto, priorizar los contenidos. No debemos de olvidar que los estudios son solo una parte de la vida. Es importante aprender a cocinar, a comer de forma saludable y respetando en lo posible el medio ambiente, reduciendo, por ejemplo, el consumo de carne.

También es fundamental dedicar una hora diaria a realizar ejercicio físico como correr o nadar, a lo que hay que sumar el tiempo de desplazamiento hasta la piscina, el gimnasio, el parque o la pista de atletismo. Lo ideal es tratar de realizar deporte en compañía de otras personas, pues contribuye a socializar a las personas y mejora las relaciones interpersonales, con los demás compañeros o el entrenador. La actividad deportiva mejora el rendimiento escolar, favorece la retención de conocimientos y contribuye al desarrollo del cuerpo y el organismo.

La memorización por tanto, ocupa tiempo. Y muchos profesores creen que su asignatura es lo más importante en este mundo. Pero la realidad es demoledora. No hay lugar para retenerlo todo y sí hay lugar para el olvido. Los conocimientos meramente memorísticos no tienen ningún sentido. La curva logarítmica del olvido es una realidad. Los temarios meramente memorísticos se van olvidando gradualmente a las pocas horas de haberlos memorizado y a las pocas semanas o incluso días de haber realizado un examen ya no queda nada en la mente. Los planes de estudio deberían basarse en la compresión de conceptos en lugar de la memorización de contenidos que no se prestan a ningún tipo de razonamiento. Un concepto bien aprendido jamás se olvidará y tienen mucha más utilidad que los contenidos meramente memorísticos. Tampoco hay que eliminar por completo los contenidos memorísticos, pero sí reducirlos a su mínima expresión y valorar cuáles son los realmente útiles o necesarios para la vida.

Nadie debe ser excluido del sistema de enseñanza. Cada uno ha de ir descubriendo diariamente sus inquietudes e intereses. El profesorado debe ser consciente y ha de estar informado de lo que quiere o pretende cada alumno en su vida. Solo de esta manera es como se puede lograr satisfacer las necesidades individuales de cada estudiante. Es fundamental que cada uno se vaya formando acorde a sus posibilidades, necesidades e inquietudes.

Repetir un curso es algo que no conduce a nada. Lo único que genera es miedo, nerviosismo, acritud y enfado en los alumnos. Lo que hay que hacer es ir reconduciendo a cada uno en base a sus habilidades, destrezas y valías. No se trata en absoluto de que la gente no se prepare, sino de todo lo contrario. Todos queremos buenos profesionales, capaces de atender a nuestras necesidades. Pero para ello hay que procurar que la gente no esté sometida al miedo y al temor al fracaso. Hay que tratar de satisfacer la vocación de cada uno. Sin encontrar o desarrollar las aptitudes personales de los individuos, difícilmente habrá buenos profesionales.

Por otra parte, es fundamental, tal y como aconsejan los expertos, comenzar las clases a las 10 de la mañana y no antes. Durante el proceso del desarrollo de las personas, durante la infancia y la adolescencia es desaconsejable según los últimos estudios madrugar. Esto afecta negativamente al desarrollo del cerebro, especialmente durante la infancia y la adolescencia. Tampoco es conveniente que existan tantas horas de clase. Lo ideal sería unas tres o cuatro horas diarias. Cinco o seis horas es una auténtica barbaridad.  Lo único que se consigue con tantas horas de clase e impartiendo temarios tan extensos es agobiar al alumnado y generarles ansiedad. Yo mismo he podido comprobar el abusivo, excesivo y completamente desmesurado nivel de exigencia en los estudios obligatorios; superiores en exigencia a los de la propia Universidad en muchos casos y sin ningún interés de cara a trabajar o de cara a la propia vida. No nos engañemos. Todas las horas de clase no son para dar apuntes, sino que se han de proyectar películas o documentales. Muchas veces es más importante lo que se ve que lo que se lee y trata de memorizar o aprender sobre un papel. Tampoco se debe tratar de rellenar horas de clase por el hecho de ocuparlas en algo. Muchas veces es mejor desarrollar una actividad de carácter alternativo y creativo, como pueden ser las manualidades. Con la materialización de ideas se despierta la imaginación de las personas y se desarrollan otras áreas del cerebro.

Es importante, no obstante, tratar de lograr que los alumnos tengan una visión amplia del mundo que les rodea. Para ello debe haber unos conocimientos mínimos exigibles. En este sentido, cabe reseñar la enseñanza de nuestra propia lengua, en qué consiste y como debemos redactar y expresarnos. La gramática es, por tanto, un pilar importante, así como la conjugación de las formas verbales. No digamos la ortografía.

El aprendizaje de un segundo idioma es algo muy necesario. El inglés es el esperanto del mundo actual y muy importante para comunicarnos y compartir ideas en un mundo globalizado.

Las matemáticas son necesarias, pero más bien a nivel de operaciones elementales, así como de unas nociones sobre geometría a nivel de comprensión de distancias y áreas medibles. Lo mismo puede decirse de la necesidad de conocer los principios básicos de la estadística y de sus representaciones gráficas. Los demás conocimientos deben ser solo opcionales para aquellas personas que decidan realizar estudios específicos. De hecho en los planes de estudio se contempla esta cuestión, pero se exige casi siempre muy por encima de lo necesario. Es así como estamos contribuyendo a generar una sociedad repleta de individuos frustrados o fracasados.

El cuerpo humano se debe enseñar, pero generando curiosidad en el alumnado. En este sentido, la práctica de actividades deportivas es importante. Y debe ser un modo de autoconocimiento de carácter no impositivo, sino más bien una familiarización. Para lo demás siempre están los estudios especializados que cada uno quiera seguir.

Unos conocimientos básicos de economía y política económica en los planes de estudios obligatorios son fundamentales, ya que en el mundo en que vivimos la economía rige nuestras vidas. Esto debe incluir unas nociones de política económica.

El conocimiento de nuestro planeta: como pueden ser las principales áreas climáticas, de las características generales de las principales áreas geográficas y continentes de nuestra superficie terrestre y los océanos es algo importante. Debemos conocer y saber donde vivimos. La realización de algunas excursiones al año para conocer el entorno más cercano es importante. Y la proyección de documentales también lo es. La geografía descriptiva tanto de nuestro entorno más inmediato, como de nuestro planeta es importante, pero nunca se debe agobiar al alumnado. El conocimiento de nuestro medio ambiente y de nuestros recursos naturales debe ser algo prioritario para que la gente pueda contribuir a su conservación y a su utilización racional.

Una de las mayores estafas que ha traído consigo la actual guerra económica ha sido la creación de falsas expectativas en la gente. Tal vez lo más triste de todo haya sido hacer creer a la gente que el sector medioambiental tendría un gran futuro y ha sido un auténtico engaño, a pesar de estar socavando nuestro actual sistema económico las bases que sustentan la vida en nuestro planeta.

Otra cuestión ha sido el referente a la creación digital. Se ha señalado frecuentemente que el diseño gráfico publicitario o el aplicado a la geografía y al medio ambiente, a través del uso de las nuevas tecnologías, tendría siempre una salida nada despreciable de cara al mercado laboral. Algo totalmente falso. La artesanía digital, que es a lo que me dedico, ha sido tratada como cualquier otro sector productivo. Aunque está todo por hacer, y las innovaciones o creaciones de carácter científico artístico son prácticamente infinitas, nunca ha vuelto a haber dinero disponible para pagar la mano de obra y en muchos casos ni tan siquiera ha habido recursos económicos disponibles para imprimir las láminas. Y se trata algo que despierta un gran interés entre amplios sectores sociales, como la Universidad de Granada, determinadas Diputaciones Provinciales, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Comité Olímpico Español, o la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada, etc. La crisis económica, o mejor llamada guerra económica, ha sido la excusa perfecta para justificar en casi todos los casos la ausencia. Lo mismo que en la ciencia o en la cultura, se está perdiendo la posibilidad de manera definitiva de llevar a cabo proyectos o de desarrollar ideas. Las personas no viviremos eternamente a la espera de que finalice esta situación de guerra económica. Consiguientemente, muchos se han tenido que marchar del país o se han dejado de realizar investigaciones o proyectos.

Hay que procurar que cada persona desarrolle sus habilidades y sus facetas creativas, dentro siempre de sus posibilidades. Cada uno hasta donde sea capaz de llegar, sin agobiar ni, por supuesto, asustar a nadie. No debemos discriminar a nadie porque no sean capaces de hacer una determinada cosa. Mucho menos debemos obligar a que la gente tenga que estudiar cosas que no encuentren útiles o necesarias para su vida, si piensan así después de haberles tratado de convencer de todo lo contrario. Y clase de actividades deportivas pasa exactamente lo mismo. No se puede obligar o forzar a que la gente practique un determinado deporte si no les gusta o no tienen habilidades. Siempre se trata de motivar y de ver las potencialidades de cada persona.

En conclusión, todo ha de estar enfocado desde un punto de vista de la utilidad de dichos contenidos. Y lo más importante, los estudios han de estar lo más adaptados posible a las necesidades de cada alumno, estableciendo para ello un modelo de enseñanza capaz de llegar a satisfacer las inquietudes y habilidades de cada persona. Solo así evitaremos la aparición de muchos sentimientos de frustración y fracaso, aspectos que ponen en peligro la paz social y la concordia entre los seres humanos. Aspecto este último que se ha acrecentado con la nefasta situación económica.

 

CARLOS                                
A Carlos Illescas, hijo 

Tu nombre evoca amistad,
dedicación, y lealtad;
amigo entre los amigos,
de profesión solo dar.

Como persona, no hay más,

en ofrecer y sentir,
por ser tan generoso,
por estar siempre ahí.

Amigo de tus amigos,

artista y compositor,
creador de bellas imágenes,
de momentos y de eventos. 

Como artista-narrador, 
cuentas cuentos con colores,
narras a través de mil fotos,
con bellas composiciones. 

El deporte es para ti
el objeto de tu arte,
no en vano es el símbolo,
del que trabaja y comparte.

Tu constancia es un ejemplo
para el artista creador,
para los que nos inspiramos,
buscando una solución.

Pues en el mundo del arte

cuando las musas se callan,
hay que frotar el pedernal
para que prenda la llama.

!No cambies, amigo Carlos,
sé siempre un chico cabal,
cultiva  algo tan apreciado
como es la buena amistad!

Por lo dicho anteriormente,   
me siento un privilegiado
por estar entre tus amigos,
soy así, afortunado. 

Antonio González Padilla 

Carles Campuzano ha confirmado su participación en el foro sobre autismo y educación

Carles Campuzano ha confirmado su participación en el foro sobre autismo y educación

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Carles Campuzano es Diputado por Convergència en el Congreso de los Diputados

“Se está imponiendo una manera de proceder según la cual los gestores tienen el poder para organizar la vida de las personas en base a una supuesta idea de eficacia”.

“Se está imponiendo una manera de proceder según la cual los gestores tienen el poder para organizar la vida de las personas en base a una supuesta idea de eficacia”.

ENTREVISTA A NEUS CARBONELL  E  IVÁN RUIZ[1]

Directores del Foro sobre autismo “¿Insumisos de la educación?”

Barcelona, 11 de diciembre de 2015

 

REVISTA EL PSICOANÁLISIS: Han pasado 5 años desde que se celebró en Barcelona el primer Foro sobre el autismo, promovido por la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis en un momento de urgencia en que,  frente a la amenaza del régimen de la evaluación,  se tenía que intentar abrir algún espacio para el psicoanálisis en este campo. Otros tres foros sobre temas de actualidad le siguieron. En este quinto Foro se vuelve sobre el tema del autismo. ¿Por qué? ¿Sobre qué base se orienta esta vez?

Ivan Ruiz: Volvemos sobre la cuestión del autismo porque la brecha en lo social ha vuelto a abrirse. Es esta, de hecho, la función de cada Foro, uno por uno, tal como fueron organizados por Jacques-Alain Miller desde la respuesta la ley Accoyer, en Francia. Los foros de la ELP han respondido a la urgencia y han aprovechado la coyuntura de un síntoma en lo social.

En 2010, la urgencia se encontraba en el intento de legislar el tratamiento del autismo. Una asociación de padres en Cataluña, defensora de las TCC, consiguió convencer a los responsables políticos para mejorar la situación de las personas con autismo. Con la mejor de las intenciones, por supuesto, pero con la peor de las formas para conseguirlo, pues su propuesta era recomendar los métodos reeducativos y excluir al psicoanálisis de la oferta democrática a las familias. Su cálculo no llegó a prever la movilización que iba a provocar en los psicoanalistas, pero también en profesionales de disciplinas muy diversas, que sintonizan con nuestro discurso y que se muestran seguros en un punto: el respeto de la solución de cada sujeto para sostenerse en el mundo. En el autismo, esta solución se sitúa muy a menudo en el límite.

En estos momentos, el epicentro de la cuestión está en la escuela. Teniendo en cuenta que el autismo está considerado mayoritariamente como un déficit en el desarrollo cognitivo del sujeto, la propuesta es la reeducación y la escuela es considerada el lugar desde donde llevarla a cabo.

Las TCC han entrado en la escuela para quedarse. Vamos a ver cómo cada vez más las indicaciones de los profesionales encargados del tratamiento de los llamados autistas van a dirigirse hacia la escuela. Pero como ellos no van a poder ocuparse de llevarlas a la práctica, les será encargado a los maestros. Ellos serán los responsables de aplicar las indicaciones de protocolo para los autistas que tengan en sus aulas.

¿Qué lugar entonces va a quedar para el saber de los maestros si la psicología del protocolo para todos invade su terreno? Hace poco, una maestra me explicaba horrorizada la indicación que los padres de una alumna suya, con autismo, habían trasladado a la escuela. Se trataba de una indicación hecha por un neuropediatra de un gran hospital de Barcelona, que tenía como objetivo detener la conducta repetida de esta chica en la escuela y en casa. Se llevaba con insistencia la mana a la boca, obturándola y produciendo una salivación constante. Su recomendación fue la implementación de unas férulas que le inmovilizaran los brazos e impidieran que se llevase las manos a la boca. Ahí donde los psicoanalistas situaríamos la posición autista de esta chica, encerrada en su cuerpo por medio de una satisfacción constante que extrae de taponar el orificio de la boca –el goce de un cuerpo sin agujeros- este profesional lo consideraba una conducta a erradicar a cualquier precio. Aconsejó a la familia estas férulas para los brazos y les indicó que la escuela debía ser el lugar donde aplicarlas el tiempo que hiciera falta. La maestra se opuso firmemente a esta indicación aunque, conviene decir, una decisión como esta no puede hacerse sin la angustia por parte del docente.

El abordaje del autismo desde la escuela produce hoy la angustia de muchos profesionales del campo educativo. Este foro se dirige en gran medida a ellos porque creemos que en esa angustia está la señal de un síntoma social que se presenta hoy en torno al diagnóstico Trastorno del Espectro Autista.

 

REVISTA EL PSICOANÁLISIS: Como organizadores de este nuevo Foro ¿qué previsiones tenéis de su repercusión?

Neus Carbonell: Foro, no lo olvidemos, en latín quiere decir mercado, lugar de la palabra y del intercambio.  Con este nuevo foro pensamos abrir debates que luego deberán ser retomados de maneras distintas y en ámbitos distintos. Nuestra voluntad es incidir en las personas que están trabajando en ámbitos educativos, tanto en escuelas ordinarias, como en escuelas especiales, como en centros residenciales. Pero también nos dirigimos al Otro de la política, pues estamos seguros de que también aquí podremos encontrar interlocutores.

Este foro parte sin duda de la experiencia del anterior. En aquella ocasión, el evento tuvo un impacto muy notable en lo social y en lo político. Supimos decir a los políticos—y sobre todo a los gestores políticos quienes parece que son los que toman las decisiones—que los profesionales orientados por el psicoanálisis lacaniano tenemos mucho que aportar sobre el autismo y estamos dispuestos a hacer oír nuestra voz.

Se está imponiendo una manera de proceder según la cual los gestores tienen el poder para organizar la vida de las personas en base a una supuesta idea de eficacia. Sabemos que, en realidad, ello no esconde sino un marcado sesgo ideológico y económico. Esta ideología relega a los profesionales a un lugar de meros técnicos. Se les pide que se conviertan en obedientes ejecutores de las decisiones que se toman en despachos de gestores. En el Foro del 2010, los psicoanalistas hablamos pero no como expertos sino como lo que somos: intérpretes del malestar. Supimos transmitir la fuerza del discurso psicoanalítico.

Cinco años más tarde el discurso de la eficacia, de la transparencia, de la gestión y de la evaluación sigue su curso imparable, dispuesto a llevarse por delante lo que haga falta. Sus tentáculos se han insertado en el mundo de la sanidad, pero empiezan a notarse ya en el mundo educativo. Al menos en Catalunya el discurso oficial se va alejando cada vez más de ciertos ideales pedagógicos tradicionales. Si antes se pensaba que los conflictos educativos debían tratarse con medios educativos, ahora se considera que los conflictos en las aulas pueden evitarse con una pastilla recetada a tiempo. Pareciera que el departamento de educación se ha lanzado a los brazos de la medicina y de la farmacología esperando hallar ahí la solución a los difíciles impases del mundo educativo.  Esto, unido a la ideología, ya no solamente de la evaluación, sino de la gestión neoliberal, está invadiendo las vidas cotidianas de las personas que transitan por las aulas. Pero finalmente, este cóctel deja a los sujetos desamparados: a los niños, a los profesionales, a los padres.

Iván Ruiz: Hay un claro ejemplo de este desamparo al que se refiere Neus. El pasado 24 de noviembre de 2014, el Tribunal Supremo falló en favor de unos padres que habían denunciado la vulneración grave de los derechos de su hijo a ser escolarizado. En una sentencia previa del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, se daba la razón al Departamento de educación del Gobierno de Aragón, que había privado a este chico de seguir en el centro educativo en el que se encontraba debido a los episodios de agresividad hacia los otros y hacia sí mismo que iban en aumento desde que se modificaron los métodos educativos que se le aplicaban. Los profesionales que atendían a este chico, con un diagnóstico de autismo, desaconsejaban la medicación y la salida que proponía la administración educativa a la grave situación generada en la escuela era o bien medicación o bien el cambio de centro. En concreto, se le recomendaba un centro de día para el que no había plazas, especifica la sentencia.

La medicación o la derivación a un no-lugar son las dos caras de la misma moneda, esto es la segregación. Por supuesto, este no es el único caso en nuestro país pero lo que nos pareció relevante es el modo como el Tribunal Supremo se posicionaba en favor de estos padres. Por un lado reconociendo la vulneración del derecho a la integridad física del menor y de su derecho a ser escolarizado, pero por el otro señalando que el origen de la situación generada no había sido estudiada suficientemente[2]. No parece que nadie reparase en el hecho de que la agresividad de este chico fue en aumento desde el momento en que se produjo un cambio de tutora así como de los métodos educativos que habían sido utilizados hasta el momento. Si entendemos que el método está por encima del sujeto, si esperamos que el sujeto se adapte al método y no a la inversa, lo primero que encontramos es la angustia en el sujeto y la actuación de su rechazo.

El desamparo en el que se encuentran cada vez más algunos sujetos autistas, así como sus padres y los profesionales que deben tomar decisiones ante situaciones de esta gravedad, viene del hecho de considerar que si los resultados de la aplicación de la reeducación son aparentemente exitosos, esto es un éxito del método, pero que si la respuesta del sujeto es el rechazo, la oposición o la insumisión, el problema lo tiene el autista.

¿Insumisos a la educación? Lo que proponemos para este Foro es una pregunta. Si el llamado autista, si el diagnosticado de TDHA o de fracasado escolar es reacio a la educación, ¿ante qué rechazo nos encontramos? ¿De qué modo debemos escucharlo y cuestionarnos ante él? ¿Podemos hablar realmente de insumisión en el autismo, cuando en realidad la insumisión requiere del Otro ante el cual no el sujeto no está dispuesto a plegarse? ¿Cuándo el llamado autista dice o no o, sobretodo, lo actúa, es hacia algún tipo de otro que lo hace? Si este foro logra hacer circular estas preguntas entre aquellos que se sientan concernidos por ellas, podremos entender algo más de este Otro que le conviene al autista. Es este el único modo de responsabilizar algo más a este Otro del autista, particular en cada caso, de lo que le pasa a él.  

 

REVISTA EL PSICOANÁLISIS: En los últimos años, el autismo está siendo objeto de numerosos debates, a nivel clínico, epistémico, social y también político. Los psicoanalistas lacanianos trabajan sin descanso en todos esos frentes. ¿Se han producido modificaciones de las políticas sobre el autismo en España y más en concreto en Cataluña, después de algunos intentos legislativos de excluir al psicoanálisis?

Iván Ruiz: El foro de 2010 generó un debate y una cierta inquietud en los políticos que estaban concernidos. Pero, del mismo modo que el inconsciente se manifiesta en un sujeto para volver después a cerrarse, el debate sobre la cuestión se terminó. Diría, incluso, que los efectos de ese debate, la “polémica”, como fue denominada por la prensa escrita, fue hacer pasar las decisiones políticas por fuera del consenso profesional y por fuera también de los medios de comunicación.

Vemos hoy como el Departamento de Sanitat de la Generalitat de Catalunya financia la formación de todos los profesionales de la salud mental infanto-juvenil pública para diagnosticar y tratar el autismo a partir de la perspectiva de las TCC o cómo recomienda explícitamente la reeducación y la medicación para los casos de hiperactividad. Así se hacía eco el diario El País, en un artículo publicado recientemente, de las declaraciones de Cristina Molina, directora del Plan de de salud mental y drogodependencias, desde donde se proponen las políticas destinadas al tratamiento del autismo: “Salud también resuelve la polémica sobre la alarma de una posible sobremedicación de los niños y prioriza la psicoterapia conductual para padres como tratamiento inicial. Únicamente ante un TDAH moderado o grave se recomienda el tratamiento combinado (psicológico, farmacológico e intervención psicopedagógica en la escuela”[3].

Estamos ante una repetición de lo mismo: los representantes políticos se apoyan en las indicaciones de los técnicos, que diseñan las políticas sanitarias, y se pronuncian sobre cuestiones profesionales para las que no existe un consenso profesional. Sabemos que estos casos “moderados o graves” de TDHA a los que se refiere la señora Molina serán, en realidad, todos los casos que lleguen a obtener este diagnóstico y que, además, muchos de los niños o adolescentes que “molesten” o “fracasen” en la escuela serán empujados a este diagnóstico, pues es el que goza a partir de ahora del reconocimiento de la administración catalana, en este caso, y para el que se dispone ya de un protocolo y una medicación supuestamente diseñados a medida.

Las modificaciones en las políticas sanitarias van en este sentido: los sujetos que no se adecúan a las exigencias educativas son diagnosticados o bien de autistas o bien de hiperactivos. Y este fenómeno lo encontramos a nivel estatal. En efecto, hay muchos colegas que trabajan en diversas partes del territorio y que son especialmente sensibles a estas cuestiones. Algunos de ellos, incluso, sostienen una práctica con el autismo y la psicosis en la infancia desde hace décadas. Con ellos hemos puesto en marcha el Observatorio de la Escuela lacaniana de psicoanálisis sobre las políticas del autismo en España. Constatamos en estos momentos que, en efecto, la presencia del discurso analítico ha hecho frenar algunas tentativas legislativas. En efecto, de no haber abierto el debate con el Foro del 2010 y por medio de otras tentativas de los colegas de la ELP en sus lugares de trabajo, veríamos hoy como el discurso conductismo para todos habría pasado sin oposición alguna.

Las técnicas cognitivo-conductuales son mayoritarias en nuestro país, de eso no hay duda, y hunden sus raíces, de hecho, en algunas directivas europeas. Es por ello que Éric Laurent se refiere a La batalla del autismo[4]. Pero conviene entender bien de qué modo la batalla se libra en nuestro país, pues, sin ir más lejos, no se ha producido una confrontación tan clara como Francia la ha tenido recientemente. Aquí, las TCC se han hecho con un semblante amable que les hace decir, por ejemplo, que los métodos reeducativos se aplican teniendo en cuenta las particularidades de cada niño. A los adultos no se los nombra, pues no es de la reeducación de la que se espere nada para ellos, sino más bien de la contención física y la modificación de la conducta pura y dura. Pero en los niños, “tener en cuenta las particularidades de cada uno de ellos” es una apropiación de lo que el discurso analítico sostiene. Con una diferencia, que las TCC, una vez se han adaptado al sujeto y han conseguido de él su consentimiento, el paso siguiente es apoderarse de él.

Vamos a ver como progresivamente los profesionales relevantes que asesoran a los políticos van a ir apropiándose del discurso psicoanalítico, una vez más, que pone en primer lugar al sujeto y sus invenciones para borrar ellos la especificidad de nuestro discurso y ofrecer una versión más soft del conductismo de los años 60 que no entre en contradicción con los derechos humanos. Pero los psicoanalistas debemos advertir que la presencia actual del autismo en lo social, nunca vista hasta este momento, genera otras formas de segregación.

Neus Carbonell: En efecto, debemos estar atentos a estas nuevas formas de segregación. Detrás de significantes aparentemente tan inocuos como “inclusión”, “integración”, acechan formas radicales de segregación. ¿Cómo incluir a un sujeto que no quiere incluirse? Esta vía llevada a sus últimas consecuencias implica la desaparición del sujeto, por ejemplo bajo ingentes dosis de medicación. Cuanto más apriete el discurso de la inclusión y de la normalización más casos veremos aparecer de los “inincluibles” que serán segregados en condiciones cada vez más inhumanas.

La reeducación tiene como horizonte el ideal de la normalización, y ello no va sin la supresión del síntoma. El psicoanálisis en este sentido es muy claro: Suprimir el síntoma sin tener en cuenta su función puede llevar a un descalabro subjetivo, a la formación y multiplicación de nuevos síntomas. El mundo educativo está sufriendo bajo estos parámetros, el foro está pensado para poder dialogar sobre todo ello.

 

REVISTA EL PSICOANÁLISIS: ¿A qué responden estos intentos de exclusión del psicoanálisis?

Neus Carbonell: El psicoanálisis es algo muy extraño en un mundo regido por los principios del mercado. No es una técnica que se pueda patentar o vender en cómodos cursos rápidos. El psicoanálisis nunca ha tejido alianzas con el poder, su función ha sido más bien interpretarlo. De hecho Lacan analizó su naturaleza de semblante. El psicoanálisis tampoco se lleva bien con el discurso de la gestión, su mundo es el del síntoma, le interesa lo que no anda bien. Frente al discurso de la transparencia aduce que el goce hace al sujeto opaco a sí mismo. Con la ciencia mantiene un pulso tenso. La tecno-ciencia, la sociedad de la vigilancia y de la evaluación no lo han seducido ni doblegado, muy al contrario el psicoanálisis ha analizado bien sus consecuencias mortíferas para el sujeto.

En fin, el psicoanálisis va muy a contracorriente de lo actual. No debe extrañarnos que haya intentos de exclusión. Algunos francamente mal intencionados, otros por la peor de las ignorancias. La cuestión es cómo hacemos para seguir navegando aun cuando los vientos soplan en otras direcciones. Ahí radica nuestra batalla porque, como se ha dicho, lo que está en juego es un modelo de civilización.

 

REVISTA EL PSICOANÁLISIS: ¿Qué nos podéis decir sobre el alcance y la repercusión del magnífico documental Otras Voces. Una mirada diferente sobre el autismo?

Iván Ruiz: El Foro de 2010 evidenció la necesidad de que los psicoanalistas expliquemos a un público lo más amplio posible cuál es nuestra posición con respecto al tratamiento del autismo. No hay que olvidar que este término fue introducido en el campo médico gracias al intercambio de Sigmund Freud y Eugen Bleuler. El psiquiatra austriaco Leo Kanner lo adoptó para referirse al encapsulamiento de algunos de los sujetos que estudió y, posteriormente, fue la neurología la que se apropió de este término para sostener la promesa de encontrar la causa genética de los síntomas que presenta.

Nos encontramos así con un uso muy concreto del saber producido por el discurso psicoanalítico. Durante más de 30 años, ya desde los trabajos de Rosine y Robert Leffort, el Campo Freudiano ha hecho avanzar significativamente el abordaje del autismo. A nivel epistémico, la discusión sobre los límites entre el autismo de Kanner y la psicosis permiten demostrar que las categorías diagnósticas no llegan a explicarlo todo, que su función de consenso profesional produce en cada caso una segregación de lo singular que hay en cada sujeto con un diagnóstico igual al de otros. Es, de hecho, la última enseñanza de Lacan, la que nos permite abordar el autismo como una posición del sujeto sin el recurso al nudo entre el lenguaje, el cuerpo y el goce. La posición del autista puede llegar a ser muy estable por fuera de este nudo entre lenguaje, goce y cuerpo, y eso le barra el acceso al vínculo social.

¿Cómo explicar entonces la posición radical tomada por el llamado autista y el vínculo estrecho del autismo y cualquier sujeto?

El documental Otras Voces[5] fue una respuesta a esta pregunta. La película trata sobre el autismo, por supuesto, y sobre el psicoanálisis de orientación lacaniana. Esta fue mi elección para abordar el tema. Pero, sobre todo, la película se refiere a lo singular que puede encontrarse en cada sujeto. No hace falta estar concernido directamente por el diagnóstico de autismo para sentirse interpelado por el documental. El espectador encuentra en él la pregunta que está implícita en el autismo y en todo aquel que pasa por la experiencia de un psicoanálisis: ¿Qué significa hablar?

Dos años después de su presentación oficial, Otras voces ha sido estrenada en más de 30 ciudades de todo el mundo. Cuando hablamos de la transferencia de trabajo en las Escuelas de la Asociación Mundial de Psicoanálisis nos referimos también, creo, al trabajo de los colegas que, en este caso, han llevado Otras voces a sus ciudades y han hecho presente, por primera vez en algunos casos, el psicoanálisis de orientación lacaniana en referencia al tratamiento del autismo. Para algunos padres, madres y profesionales, esta película es hoy una puerta de entrada al discurso analítico.

He recogido los efectos del encuentro con muchos de ellos en un libro que va a llevar por título Otras voces escritas y que publicará próximamente la editorial Gredos, en su colección que edita con la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, y que dirige Vicente Palomera.

 

REVISTA EL PSICOANÁLISIS: En Europa tenemos algunos ejemplos de instituciones que acogen niños y jóvenes autistas desde la perspectiva del psicoanálisis, contamos con ese precioso documental de Mariana Otero, A cielo abierto[6], sobre la institución belga Le Courtil. ¿Qué experiencia se puede extraer del tratamiento de sujetos autistas, así como de las instituciones que acogen estos casos?

 

Iván Ruiz: La creación, hace ya más de 30 años, de instituciones en Europa, por parte de psicoanalistas lacanianos, da cuenta de una posición ética respecto del síntoma de algunos sujetos en la psicosis y el autismo. Pero también de un deseo consecuente con la lectura de Freud, Lacan y de la orientación de Jacques-Alain Miller.

El funcionamiento de algunas de estas instituciones, que conocemos bajo el nombre de Práctica entre varios, implica tomarse en serio el hecho de que para el psicótico es el Otro quien está loco. Es entonces al Otro a quien hay que tratar y se espera precisamente de la institución, en tanto que Otro que debe acoger el síntoma del sujeto, que se abstenga de querer curar la psicosis y que se separe lo más posible de los ideales de normalidad.

Así, las instituciones que fundaron el RI3 (Red de instituciones infantiles) – Le Courtil, Nonette y la Antenna 110 – mantienen una posición decidida en relación al discurso educativo, pues es por medio de lo educativo que vemos cada vez más como el ideal de normalidad recae sobre el autista.

Para apoyarnos en el síntoma del sujeto, la demanda consustancial a la educación debe quedar en un segundo plano. De no ser así, en la psicosis y el autismo lo que encontramos es la respuesta del sujeto que cae o bien del lado de la hiperdocilidad o bien del de la agresión hacia los otros o hacia sí mismo.

¿Es posible, sin embargo, para las instituciones que acogen en nuestro país a sujetos autistas y psicóticos desprender del ideal educativo y operar a partir del síntoma del sujeto? No es seguro. Existen aquí algunas experiencias a las que vamos a dar lugar en el Foro, a la vez que invitaremos a las instituciones europeas orientadas por el psicoanálisis lacaniano a que vengan a transmitirnos su posición en relación con la educación, los aprendizajes, la demanda de normalidad del Otro social, etc.

 

REVISTA EL PSICOANÁLISIS: Hace ahora dos años, en 2013, se publicó vuestro libro: No todo sobre el autismo[7]. ¿Cuál fue el motor de esa producción?

Neus Carbonell: Queríamos escribir un libro que transmitiera de la manera más clara posible lo que el psicoanálisis tiene que decir, que es mucho y muy original, sobre el autismo. El motor partió de la experiencia de encontrarnos con familias, maestros y muchas de las personas que están con niños autistas que nos preguntaban acerca de la subjetividad de las personas con autismo. Nos dimos cuenta de que lo que el psicoanálisis ha dilucidado debe poder salir de los consultorios, de las instituciones, porque va mucho más allá del tratamiento del autismo, es sobre todo una cuestión de civilización. Finalmente, nuestro libro plantea que la cuestión del autismo pone sobre un primer plano cómo va a tratar nuestra civilización lo real. Y desde luego no es nada alentador. Así que no nos cabe duda de que hay que librar una batalla.

[…]

 

[1] Texto íntegro de la entrevista en la Revista El Psicoanálisis nº 27, revista de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis.

[2] Sentencia núm. 5047/2014 de la Sala de lo contencioso del Tribunal Supremo. Disponible en internet: file:///C:/Users/Usuario/Downloads/TS%20_Cont%2024-nov-2014.pdf.

[3] “Salud unifica los criterios para diagnosticar la hiperactividad”, El País, 6 de mayo de 2015.

[4] Laurent, É, La batalla del autismo, Ed. Grama, 2013.

[5] Otras voces. Una mirada diferente sobre el autismo, de Iván Ruiz y Sílvia Cortés, Teidees audivisuals, SL. 2013. Disponible en: http://teidees.bigcartel.com/.

[6] A cielo abierto, de Mariana Otero. Filmin Cameo. 2014.

[7] Carbonell, N. & Ruiz, I, No todo sobre el autismo, Ed. Gredos, 2013.

Para una verdadera política de atención humanista y plural. Por Mireille Battut.

Para una verdadera política de atención humanista y plural. Por Mireille Battut.

Intervención en el Senado “Reorientar el 3º Plan Autismo”, el 9 de septiembre de 2015

Por Mireille Battut[i]

Nuestras demandas de reorientación del 3º Plan Autismo:

  1. La política actual está fundada en una ideología costosa, para una población demasiado reducida y que no ha hecho la prueba de su eficacia.
  2. Nuestras propuestas, a la vista de la diversidad de las situaciones en el espectro del autismo:

1/ Se apoyan en una pluralidad de dispositivos, de formaciones diversas y abiertas, y una investigación viva.

2/ Sitúan un sistema de atención sostenible en lo que respecta al diagnóstico precoz devolviendo la prioridad a la continuidad del recorrido, en una concepción humanista y plural del devenir del individuo.

3/ Quieren restablecer el pluralismo en las instancias de orientación, reconociendo nuestra corriente de pensamiento.

 

  1. La política actual está fundada en una ideología costosa, para una población demasiado reducida, y no ha hecho prueba de su eficacia.

Neuville, ante el Comité nacional de Autismo del 16 de abril de 2015, deja escapar algunas líneas discretas sobre el resultado de la evaluación de las 28 estructuras experimentales, apoyadas todas ellas en el método ABA: « Perspectiva: Teniendo en cuenta la fuerte heterogeneidad observada en estas estructuras, se tratará de asegurar un acompañamiento específico del futuro pasaje en “derecho común” de las 28 instituciones y servicios experimentales: elaboración de una base común de funcionamiento y organización, una mejor identificación de poblaciones diana, modalidades de cooperación con los agentes médico-sociales, del sector sanitario y de la formación, apoyo de una mejor organización de los aspectos de recursos humanos a cargo de las estructuras ».

La experimentación no ha desembocado en ningún elemento generalizable. Dicho de otra manera, a pesar de la atención y la benevolencia de las que son objeto, estas estructuras no mejoran los IME clásicos, añadiendo un coste superior.

Incluso, no hemos notado más que un criterio de evaluación mejor: el control de los recorridos había sido eliminado de estas evaluaciones por el organismo auditor y fue incluido in extremis en el orden del día de una próxima reunión del comité de seguimiento. Ahora bien, la experiencia del Québec mostró que la inversión exclusiva en los métodos conductistas, en detrimento de otras medidas, no hizo disminuir el número de adultos dependientes y la falta de plazas se hizo así notar todavía más. Queremos evitar que Francia se encuentre con ese mismo impasse.

El señor Marc Bourquin, director del Sector médico-social de l’ARS de Ile-de-France reconocía en la jornada parlamentaria sobre autismo en París, el 8 de abril de 2015, que « para poner en marcha los métodos intensivos precoces, hay que doblar los medios en personal en relación al sistema actual y que, para hacerlo, nos harán falta estudios que demuestren la ganancia económica que supondrían a largo plazo ».

 

B.    Nuestras propuesta, a la vista de la diversidad de las situaciones en el espectro del autismo:

1- Apoyarse en una pluralidad de dispositivos, de formaciones diversas y abiertas, y en una investigación viva.

Una orientación única no puede abarcar todas las situaciones. Además, nos parece sensato continuar apoyándonos en las estructuras existentes, incitándolas a evolucionar, como muchas de ellas lo han hecho ya, integrando en sus prácticas una aplicación razonable y equilibrada de las recomendaciones de buenas prácticas profesionales, que se apoyen en el trípode: terapéutico, educativo y pedagógico.

Alertamos del hecho que la secretaria de Estado prepara una serie de medidas dirigidas a la formación de los trabajadores sociales, la revisión de los criterios de DPC y los centros de diagnóstico de proximidad. Se trata esta vez de retirar el sello a todas las formaciones profesionales que no serían conductistas. Es cuestión de distribuir  « Sello Autismo » a los centros a partir de estos únicos criterios, otorgados a asociaciones y organismos privados. Hay que recordar que las recomendaciones de la HAS (Alta Autoridad en Salud) y de la ANESM (Agencia Nacional de la Evaluación y de la Calidad de los Establecimiento y Servicios Sociales y Medico-sociales) están destinados a ser una ayuda para el practicante y no una oposición. Instrumentalizar estos textos –reducidos a una única página dedicada a la clasificación (fuertemente discutida) de los métodos- para prohibir las formaciones o eliminar de oficio candidatos en la concurso de proyectos es, no solo ilegal y liberticida, sino también una razón clara para deslegitimizar a estas dos autoridades de salud.

En cuanto a la investigación, querer limitarse a las evidencia ya probadas nos parece que procede o bien de una incoherencia lógica o bien de un retorno estéril de la noción de ciencia de Estado. Por el contrario, es deseable favorecer una mayor interdisciplinariedad en este dominio que toca todas las dimensiones de lo humano.

 

2- Poner en marcha una acogida sostenible después del diagnóstico precoz y dar de nuevo la prioridad a la continuidad en los recorridos, en una concepción humanista y plural del devenir del individuo.

Después del lanzamiento del 3º Plan Autismo, se han llevado a cabo un número importante de acciones para estructurar la red de localización, diagnóstico e intervenciones precoces[ii]. Sin embargo, la determinación de la oferta plantea problemas de plazas disponibles (30 unidades de enseñanza en infantil para 280 niños, pero una imposibilidad de generalizar el dispositivo más allá de 700 niños), riesgo de exclusión para los niños diagnosticados con autismo, y de discriminación para los demás. A título de ilustración, en un IME, la creación de una unidad específica de autismo de tipo intensivo condujo a reducir la tasa de personal para los otros niños según criterios ampliamente discutibles, produciendo distorsiones del abordaje, para el que no hay justificación posible. Al lado de los beneficiarios escogidos, otros se encuentran en sus casas, por razones de no correspondencia con tal o cual criterio. Es por esto que la política de etiquetas prevista en la segunda frase de la concreción del Plan autismo va a revelarse discriminatoria y corre el riesgo de conducir a más rupturas de recorridos, cosa que no es el objetivo.

Así como las listas de espera aumentan, los servicios o las instituciones se están cerrando, en estos momentos, de un día para otro, sin que se pida la opinión a las familias usuarias, dejándolas sin solución. El endurecimiento de los criterios conduce a estrechar y hacer más rígida la oferta. Las órdenes repetidas y el clima de lucha que rodea todo lo que tiene que ver con el autismo termina por amedrentar a los profesionales y desorientar a los padres, cosa que es contraria a la búsqueda de partenaires de confianza entre padres y profesionales. Sin embargo, la misma recomendación citada sistemáticamente por la clasificación de métodos insiste en la importancia de la continuidad de los recorridos asistenciales, de educación y de ayuda social, para evitar las ausencias de atención desde el inicio y las rupturas en las edades de cambio, o en el momento de los incidentes y accidentes de la vida, generadores de crisis en el acompañamiento y de exclusión social o institucional. Nosotros compartimos este punto de vista.

Con el RAAHP, pretendemos defender un abordaje humanista y plural de los autismos y consideramos que lo que aparece aquí como un conflicto entre métodos o entre posiciones ideológicas no debe velar el hecho que lo que tenemos que defender en común, en tanto que asociaciones de familias, es ante todo la creación de un número suficiente de plazas para acoger a nuestros hijos, ayudarles a convertirse en adultos y saber que están atendidos en el momento en que estemos más allí para protegerlos. El principal retraso en Francia se sitúa a este nivel.

 

3. Restablecer el pluralismo en las instancias de orientación, reconociendo nuestra corriente de pensamiento.

El pluralismo es una de las condiciones indispensables de la vida democrática. El espíritu crítico está en el fundamento de todo descubrimiento y de todo progreso. Es, entonces, inadmisible que no estén representados en el Comité de Seguimiento, en el Consejo científico del ANESM y en el CNCPH más que asociaciones y personalidades que sostienen incondicionalmente la misma lectura de estas recomendaciones. Los abordajes exclusivamente educativos o reeducativos se convierten en un impasse para el sufrimiento psíquico. Es por ello que son incapaces de comprender y de tratar los pasajes al acto a los que no saben cómo responder más que con la contención o la exclusión. La Main à l’oreille y el RAAHP tienen muchas cosas para decir sobre estos sujetos. Hemos presentado en diversas ocasiones la demanda de poder participar en el Comité de Seguimiento del Pla, de manera que nuestra corriente de pensamiento –que reagrupa cada vez más padres- pueda aportar su contribución. Todavía esperamos la respuesta.

 

Traducción: Iván Ruiz

 

[i] Presidenta de la Asociación La Main à l’oreille (https://lamainaloreille.wordpress.com/) y miembro del Colectivo para una Abordaje de los Autismos Humanista y Plural (leRAAHP@gmail.com).

[ii] Diversos estudios convergentes, uno de ellos recientemente publicado por el British Medical Journal, el 28 de abril de 2015 (http://www.bmj.com/content/350/bmj.h1961), muestran que el fuerte aumento de la prevalencia del autismo no es una epidemia sino que surge de una serie de cambios administrativos que combinan una sensibilización más fuerte (integración de trastornos más moderados en la detección) y una substitución con respecto a otros diagnósticos.

 

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